Nuevamente vuelve a impactar a todo el mercado el alcista informe del Departamento de Agricultura de los EE.UU., con sus cifras finales de producción norteamericanas de maíz y soja. El dato que resultó contundente fue la cifra final de la campaña sojera; los EE.UU. no han alcanzado obtener siquiera el piso psicológico de 66 millones de toneladas, con una proyección total de 65,8 mill/t, que representan 9 millones de toneladas menos que lo obtenido en la campaña 2002/ '03. Para lograr mantener el nivel de stocks finales del informe anterior -de 3,4 mill/t-, la Secretaría recortó la molienda a 39,6 millones. Es bastante improbable que con esta cifra total de producción, EE.UU. logre moler y exportar lo que hoy proyecta. En maíz, el USDA estimó una cifra final de producción norteamericana de 256,9 mill/t, algo más de 4 millones por debajo de lo anunciado en el informe de noviembre. Además, la Secretaría recortó la estimación argentina en un millón de toneladas, disminuyendo en el mismo monto las exportaciones proyectadas. Las bajas disponibilidades de soja en los EE.UU. abren la posibilidad que este país se plantee la necesidad de abrir un canal de importación durante esta temporada. Aunque una decisión de este tipo podría ser útil en términos de abastecimiento, resultaría una decisión sumamente impopular. Según la mayoría de los especialistas, sería más probable observar un racionamiento en el nivel de exportaciones, antes que la actividad de exportación sudamericanacon destino a los EE.UU. se materialice.
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El foco principal de atención del mercado sigue siendo la marcha de la campaña sudamericana de soja y esto acaparará la atención del mercado durante los próximos dos meses.
En general, se está pensando que el nivel de producción proyectado por el USDA se podría materializar en la región. En Brasil, hubo algunos focos de cultivo con hongo asiático en el norte del estado de Paraná, pero si esta peste puede ser controlada efectivamente, sería posible exceder el nivel de los 60 millones de toneladas estimado por el USDA.
•Especulación
En la Argentina, con toda la superficie sojera ya implantada, se especulaba con que el USDA iba a corregir hacia arriba esta estimación en diciembre, reflejando las mejoras climáticas durante este período y el incremento de área que se observó en el mismo plazo, algo que finalmente no ocurrió. El USDA mantuvo sus estimaciones productivas en Brasil (60 mill/t), la Argentina (36,5 mill/t) y Paraguay (4,6 mill/t). Aumentó su proyección en Bolivia en 200 mil toneladas, con una estimación de 1,8 mill/t. Así, el USDA proyecta una campaña total en Sudamérica de 102,8 millones de toneladas, contra 93,85 millones del ciclo anterior.
Aunque EE.UU. siga siendo el principal productor individual de soja del mundo, en esta temporada las disponibilidades de esta región superarán a las de este país. Brasil desplazará a EE.UU. como exportador de porotos de soja en este próximo ciclo, con una proyección de 26,2 mill/t para el período octubre 2003/setiembre 2004, versus exportaciones norteamericanas de 24,22 mill/t. El USDA proyecta exportaciones argentinas de 11,5 millones en esta próxima campaña. Aunque persistan las preocupaciones en torno al caso del mal de la «vaca loca» hallado en el Estado de Washington, la situación parece algo más controlada.
Aparentemente, el animal con este mal habría llegado desde Canadá y habría nacido con anterioridad a la prohibición de alimentar rumiantes con harinas de sangre, carne o hueso animal, medida que comenzó a aplicarse en los EE.UU. a partir del año 1997. Esto determinó claramente que no existe conexión entre las prácticas de alimentación utilizadas en los EE.UU. y esta enfermedad, lo que en cierta medida relativiza el pánico que se había generado a fin del año anterior entre los consumidores.
•Voluntad política
Se comentaba esta semana que, en nuestro país, existe la voluntad política del gobierno de unir a los distintos mercados de futuros. Por ahora, esta iniciativa abarcaría a los mercados que operan el área financiera (Rofex, MAE, Merval), y en especial las plazas que negocian monedas, aunque en un futuro no muy lejano se incluirán necesariamente a aquellos que operan materias primas. Parece bastante necio a esta altura no reconocer que, unificándose, se podría intentar lograr mayor concentración de volumen y ello redunda en beneficio de los usuarios, de los mismos mercados y del sistema en sí. Se impone, por otro lado, un serio planteo de las causas que han motivado una retracción tan fuerte en los volúmenes operativos en los mercados de materias primas del MAT y el Rofex, aún con los récord de precios que han alcanzado las plazas de soja, trigo y maíz últimamente. No solamente resultan exiguos los montos que se negocian diariamente, sino que en la actualidad, y a la luz de los resultados económicos que la actividad granaria genera, debería existir una urgente necesidad de cobertura por parte de los usuarios. Resulta entonces imperioso repensar la actividad y definir con celeridad un diagnóstico de lo que ocurre, para corregirlo rápidamente, aprovechando los beneficios de una campaña agrícola 2003/'04 que se presenta como única.
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