18 de agosto 2003 - 00:00

El informe del USDA marcó ritmo de precios

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reveló su informe mensual de producción y oferta y demanda. Resultó sorpresivo el importante recorte efectuado en los cultivos de verano de la cosecha norteamericana. Para soja, se informó una estimación de 77,9 millones de toneladas, que se ubicó por debajo del rango estimado por los analistas, y en maíz la producción esperada en EE.UU. alcanzaría los 255,6 mill/t, en el rango inferior de lo esperado. La reacción inicial del informe fue un desarrollo de extrema firmeza en la plaza de Chicago, con una actividad intensa de los fondos, principales protagonistas de esa jornada.

El USDA fue paulatinamente recortando su ponderación de los cultivos en el curso del último mes. Así, la soja «buena a excelente» llegaba a 62% y el maíz en estas condiciones alcanzaba 65% a principios de esta semana.

•Deterioro

Evidentemente, este deterioro en las condiciones tuvo mucho que ver con las cifras reveladas el martes. Los EE.UU. producirán, entonces, 12% más de maíz que en la campaña del año 2002 y 6% más que lo obtenido en 2001. En soja se producirá 5% más que en el 2002, aunque 1% menos que en 2001. En trigo, el USDA confirmó una producción estadounidense de 62,4 mill/t, 1% por debajo de lo informado en julio pero 42% por encima de lo obtenido el año anterior, en el que el efecto de la prolongada sequía en las principales regiones trigueras norteamericanas afectó los rendimientos finales de este cultivo.

Aún con una producción récord de maíz en los EE.UU., los stocks finales del mundo se proyectan como los más bajos desde la campaña 1977/'78, con la relación stocks/uso en el punto más bajo de la historia.


Con una estimación productiva mundial de 614 mill/t, 10 millones por debajo de lo ponderado en julio -y no obstante una ligera disminución del consumo proyectado-los stocks finales se desploman a 78,6 millones. Esto significa que con las actuales existencias finales proyectadas el mundo puede abastecer solamente a 12,4% de la demanda total.

Las elevadas temperaturas europeas han tenido un efecto devastador en los cultivos de granos forrajeros. La intensa ola de calor avanzó también hacia Europa del Este donde se aguardan pérdidas importantes. Esto determinará mayor demanda de granos forrajeros y proteínas vegetales en esta campaña, y ello beneficiará a los EE.UU. y a nuestro país. Opuestamente al trigo, el maíz no se encuentra tan atomizado en su esquema de producción y el mercado de exportación se encuentra concentrado en pocos países. Así, 53% corresponde a los EE.UU., seguido de China con 18%, país que en esta temporada se mostró muy agresivo ofreciendo mercadería a destinos asiáticos, tradicionalmente abastecidos por los EE.UU. En tercer lugar se encuentra nuestro país, con 16% de participación, seguido de Brasil (6%), otros países (5%) y Europa del este (2%).

El USDA estimó que Europa obtendrá 34,5 millones de toneladas de maíz en este ciclo, 5,5 millones menos que lo estimado en el informe del mes anterior. Con respecto al trigo, también se verá afectado por las actuales condiciones climáticas y la cosecha alcanzará solamente 94,5 mill/t, 5 millones menos que lo revelado en el último informe y 9 millones por debajo de lo obtenido en la campaña anterior.

Esta situación tendrá consecuencias directas en el consumo de harina de soja y granos forrajeros en aquel continente. Aunque la intensa ola de calor afectó fundamentalmente a países como Italia, Francia, Portugal y España, el resto de la región no escapó a la posibilidad cierta de contar con una menor producción granaria en esta temporada, como consecuencia de este evento climático.
Los cultivos de trigo y cebada han sido severamente afectados y las campañas de maíz y girasol resultarán sensiblemente inferiores a lo previsto inicialmente. Las pasturas serán insuficientes para sostener la población animal, dado el grado de deterioro que también evidencian.

•Clima

Esto determinará, entonces, una mayor demanda de granos forrajeros y proteínas vegetales. Es posible que Europa comience a importar directamente harina de soja, así como también porotos de soja para moler, lo cual reduciría las disponibilidades de molienda norteamericanas y de Sudamérica. Podremos ver, asimismo, un progresivo incremento en la producción de carnes directamente relacionadas con el consumo intensivo de proteínas vegetales, como cerdo y pollo y una menor producción de carne vacuna, más vinculada con el uso de pasturas o granos forrajeros.

La nota más destacada de la semana fue entonces el ya aludido informe del UDA, aunque a partir de él, la plaza prefirió seguir concentrándose en el clima. En este sentido, las próximas tres semanas serán cruciales y altamente determinantes de los rendimientos a obtener en los
EE.UU., particularmente en los cultivos de soja. Resultará asimismo fundamental contar con buen clima para la recolección a partir de mediados del mes entrante, a efectos de no contabilizar pérdidas aún mayores o problemas de calidad.

El USDA retuvo sus estimaciones de soja para la próxima campaña de la Argentina y Brasil en 37 mill/t y 56 mill/t, respectivamente.

También mantuvo la estimación trigo y maíz para la campaña 2003/04 en la
Argentina en 14,5 y 16 mill/t.

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