30 de enero 2006 - 00:00

Expectativa por los rindes de soja y maíz

La evolución del clima es clave en los próximos períodos para la cosecha de soja y de maíz en el mercado internacional.
La evolución del clima es clave en los próximos períodos para la cosecha de soja y de maíz en el mercado internacional.
Aunque el período crítico para los cultivos de soja en nuestro país aún no haya llegado, las precipitaciones recientes y las de las últimas semanas han contribuido a alejar la idea de un fracaso en la campaña, pero se requerirán más lluvias para poder confirmar un ciclo exitoso, ya que la sequía de fines de diciembre y principios de enero recortó la proyección que se tenía pocos meses atrás.

El mercado sigue atento a la marcha del clima argentino, y la suba del viernes fue atribuida a esta circunstancia.

En Brasil, por su parte, la cosecha ya se inició en algunas regiones de Mato Grosso, con rendimientos altos, aunque el grueso de la cosecha se generalizará hacia fines de febrero o principios de marzo.

Un informe privado de la consultora Celeres, del Brasil, consigna que los productores de ese país ya vendieron 43% de la próxima cosecha, comparado con 30% de la campaña anterior y 40% del promedio habitual para esta época del año.

El comienzo del nuevo año lunar chino, a partir del 29 de este mes, generará inactividad de compras en este país, al menos por una semana. La actividad importadora china ha sido muy buena en las primeras semanas de la campaña anterior, pero ha languidecido en lo que va de este nuevo año, aunque algunos negocios recientemente reportados hayan renovado el optimismo entre los operadores, al abrirse una ventana de oportunidad para las ventas norteamericanas que competirán con las disponibilidades sudamericanas una vez iniciado el otoño.

Mientras tanto, en los EE.UU. la demanda de soja, ya sea para consumo doméstico o exportación, sigue por debajo de lo que se proyectaba, lo que alienta a pensar que los stocks finales de la presenta campaña se incrementarán aún más.

Resulta probable, entonces, que en esta temporada será la cuarta de los últimos treinta años en que, en los EE.UU., la oferta se incrementó pero el uso declinó. Este fenómeno se manifestó en las campañas 1984/85, 1990/91 y 1998/99, y el común denominador de estos ciclos fue que los mínimos del contrato para la posición julio en Chicago se registraron precisamente en el curso de ese mes.

• Diversos casos

En maíz, la plaza sigue amenazada por los diversos casos de gripe aviar que se fueron reportando recientemente, aunque la ausencia de vendedores en Chicago no generó quebrantos y, por el contrario, la presencia de los fondos contribuyeron a lograr mejoras en las cotizaciones de esta semana.

La consultora Informa estimaba que el área dedicada a este cultivo en el próximo ciclo agrícola norteamericano alcanzará los 32,14 millones de hectáreas, casi un millón de hectáreas menos que lo implantado en la campaña anterior.

En nuestro país, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta un recorte productivo de no menos de 5,5 millones de toneladas por la restricción que se registró en el aprovisionamiento de agua en plena floración de los cultivos.


El Chicago Board of Trade aprobó el martes último la realización de una reunión especial para el 8 de marzo, en la que sus miembros decidirán la extensión operativa de la sesión electrónica en granos.
Los cambios propuestos hacen renacer el viejo debate entre el piso de operaciones o la operatoria electrónica.

Las propuestas que se presentarán varían entre una operatoria simultánea (piso y sesión electrónica) o directamente la eliminación del piso para pasar a funcionar como un mercado totalmente electrónico, como la mayoría de los que operan en el mundo y algunos de los existentes en nuestro país.

El CBOT, una entidad con 157 años de vida, se encuentra fuertemente presionada para generar importantes cambios en el modo de operar los futuros de cereales.
En el curso de 2005, el trading electrónico en granos representó solamente 2,3% del volumen total, en tanto las opciones sobre estos contratos representaron únicamente 0,1%.

Por comparación, la negociación electrónica en los futuros financieros del CBOT en el mismo período totalizaron 88% del total, en tanto las opciones sobre estos futuros alcanzaron 7,5%.
El CBOT se convirtió en una compañía pública a mediados de octubre del año anterior, cuando comenzó a cotizar sus acciones en Wall Street a un precio de u$s 80,75, bien por encima de su oferta original de u$s 54,00. Las acciones alcanzaron rápidamente un máximo de u$s 134,50, pero perdieron terreno en los meses recientes ante el temor de los inversores sobre la evolución de sus ganancias potenciales futuras.

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