Roma (AFP) - Los pequeños agricultores de América latina deben aprender a entrar en el mercado globalizado y saber responder a las exigencias de un sistema competitivo para poder sobrevivir, según un estudio divulgado ayer por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
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El estudio, realizado sobre la base de doce experiencias exitosas, demuestra que es clave para los pequeños agricultores latinoamericanos construir relaciones sostenibles y de confianza mutua para entrar en el mundo de los «agronegocios».
Dicha transformación se logra por medio del procesamiento de esos productos o estableciendo contratos de suministro de materias primas con plantas de procesamiento o distribuidores nacionales o internacionales. «Los agricultores deben ganar capacidad de gestión para cumplir con los exigentes requisitos del mercado», aseguró Doyle Baker, jefe del Servicio de Gestión, Comercialización y Finanzas Agrícolas de la FAO. Según los casos examinados por la FAO, tuvieron éxito los productores que se asociaron con el sector privado y/o público, logrando un buen control de calidad, desarrollo comercial y de mercados, gestión empresarial y otros servicios de apoyo como créditos, cadenas de frío o mejoras del sistema de transporte.
Experiencias con buenos resultados fueron registradas en la Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador y Guatemala. Los casos seleccionados en cada país corresponden a productores a pequeña escala que han tenido éxito en el desarrollo de lazos sólidos con firmas comerciales y venden para la exportación o para el mercado local, tales como cadenas de supermercados u otros distribuidores.
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