25 de julio 2002 - 00:00

Grave: caería 23% el área de siembra de trigo 2002/03

El área de siembra de trigo de la próxima cosecha disminuiría 23% en relación con las hectáreas dedicadas el año pasado a este cultivo.

La intención de siembra de trigo de los productores viene disminuyendo a medida que pasan los días. En el ciclo anterior, se utilizaron 7.100.000 hectáreas para la siembra del cereal. Se calcula que este año se sembrarían solamente 5.470.000 hectáreas. Los operadores comerciales del mercado granario argentino están en conocimiento de esta importante reducción de área.

• Funcionarios

No se entiende el motivo de los continuos mensajes optimistas de las autoridades nacionales del sector, que continúan equivocándose en las estimaciones de siembra y producción, teniendo que ajustar sus números continuamente.

Realizando un cálculo de rindes similares a los obtenidos en la cosecha anterior, se puede estimar que la zafra 2002/ '03 será de alrededor de 11.770.000 toneladas. De confirmarse estos guarismos, la Argentina estaría dejando de producir 3.519.000 toneladas de trigo -50% del volumen que importa Brasil-, y los productores argentinos dejarían de percibir 500 millones de dólares. Lógicamente, estas cifras de producción son considerando que no surja ningún inconveniente climático de aquí al momento de la cosecha.

Hasta este momento, se ha sembrado en el país 75% del área prevista. En Santa Fe y en La Pampa se sembró ya 90% del área; en Córdoba, 100%; y en la provincia de Buenos Aires -donde la mayor cantidad de hectáreas se ocupa para el trigo- se sembró 70% de lo previsto.


En algunas zonas, directamente no se sembrará trigo por problemas de falta de humedad y porque la época de siembra de las variedades que se utilizan ya se pasó.

Prácticamente, las semillas de ciclo corto son las únicas que pueden ser sembradas y solamente en algunas zonas bien determinadas.

«Tengo todavía 1.000 toneladas de semillas de trigo baguette y, a pesar de que se las oferté a medio mundo, no se las pude vender a nadie...»
, comentaba un productor del sur cordobés. Porque lenta y complicada fue la comercialización de las semillas de trigo, donde la reticencia a tomar decisiones apresuradas hizo que todo fuera más lento que lo habitual. Muchos motivos llevaron a que los productores no quieran sembrar trigo.

La falta de crédito por parte de los bancos y del sector comercial influyó notablemente.
Hoy por hoy, nadie le puede dar crédito a nadie, y menos los acopiadores, cooperativas, corredores, semilleros y vendedores de insumos, habituales originadores del crédito del sector. También influyó la lentitud del desarrollo de la cosecha gruesa, haciendo que el tiempo pasara y pasaran, así, las diferentes épocas de las tareas culturales de preparación de la tierra y posterior siembra. Mucho influyó en esto la falta de suministro de gasoil y los continuos aumentos de precios del combustible.

• Dudas

Además, los productores dudan de cómo será este año la comercialización del cereal. Sin mercados de futuros confiables que se encuentren funcionando en plenitud, el productor no pudo ni puede realizar coberturas de precios a futuro sobre el trigo que está sembrando.

Luego de las idas y vueltas sobre el tema de las deudas con los importadores, muchos productores se encontraron con la imposibilidad de comprar los productos mínimos e indispensables para poder sobrellevar una buena zafra. Por ende, esto ocasionará menores rindes por hectáreas, problemas de calidad y dificultad en el momento de vender lo producido.

Un 23% menos de producción de trigo es menos ingresos para el productor agropecuario, menos dinero para el Fisco, menos plata para todos, ya que ingresarán menos divisas.

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