La Argentina quiere afirmarse como líder en negocio de miel
La apicultura atraviesa una etapa de consolidación a nivel internacional
Los apicultores argentinos exportan con el origen floral discriminado, pero Irurueta aplica un método químico -el registro de «flavonoides»- reconocido por países de alto consumo que importan también producción argentina a granel.
La tendencia de la abeja a «pecorear» en flores distintas a las predominantes en la zona de recolección hace imposible obtener miel monofloral pura.
· Competitividad
La precisión mejorará la competitividad y el precio de las mieles monoflorales argentinas, porque si bien hay similares europeas o estadounidenses, el clima y la tierra le dan otro gusto y una valiosa «denominación de origen» para explotar. Con un mercado interno muy reducido, la Argentina exportó en los primeros nueve meses del año 2001 unas 62.500 toneladas de miel por unos 60 millones de dólares, según datos proviso-rios oficiales del Ministerio de Economía.
La producción de miel atrajo a miles de productores jóvenes que en las últimas tres décadas protagonizaron el boom de la actividad, casi al mismo ritmo con que las abejas africanas avanzaron desde el Norte a sus congéneres argentinas.
· Registro
El método es complementario al análisis de polen, pero despeja las dudas y distorsiones en las normas vigentes del recuento de granos de polen.
Para la miel de eucalipto, por ejemplo, se exige 70 por ciento de presencia de granos de polen de esa flor. El umbral es de 20 por ciento para la alfalfa y de 45 para otras flores, en el promedio general.
En España, explica el INTA, este método ha sido empleado para determinar el origen de las mieles empleadas con exclusividad en la fabricación de turrones, como el afamado de Jijona.
Pero cada miel monofloral, además, transporta determinadas cualidades terapéuticas reconocidas muy apreciadas en los mercados hacia donde exporta la Argentina, en especial los europeos.
El INTA identificó y cuantificó los flavonoides en más de 60 muestras de miel producidas en distintas zonas del país, principalmente eucalipto y heimia (tréboles), y analizó posibles correlaciones con su origen floral y/o geográfico. Los dos principales mercados de destino de la miel argentina han sido, en este orden, Alemania (23.681 toneladas) y Estados Unidos (18.432 toneladas), aunque gran parte es miel a granel.
«Siempre habrá mercado para la miel a granel. Pero la miel diferenciada abre un nuevo mercado interno y expande el externo, donde hay cultura de miel, y se consumen más las monoflorales», afirmó Irurueta.
El año pasado, productores de Santa Fe y Córdoba -la región pampeana monopoliza la mayor producción del paíscomenzaron a exportar, con certificación del INTA, miel diferenciada por unas 1.400 toneladas por campaña.


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