La carne orgánica, con perspectivas de mejora
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La industria cárnica bovina americana representa aproximadamente u$s 175.000 millones, incluyendo ventas y otras industrias relacionadas (insumos respectivos, etc.). Los Estados Unidos es el mayor productor de carne del mundo (11 millones de toneladas al año) y el segundo exportador.
Este escenario tan poco halagüeño se muestra como una gran oportunidad para la industria cárnica orgánica. Las ventas de productos animales ecológicos tienden a crecer ante problemas de seguridad alimentaria. De hecho, no se han registrado casos de EEB en animales criados bajo normas orgánicas. Por otro lado, las encuestas demuestran que el estadounidense promedio considera que la carne orgánica es más «sana» que la convencional. Tradicionalmente, el mercado de las carnes orgánicas crece a un ritmo más lento que el resto de las agroindustrias ecológicas. La mayor parte de la carne orgánica americana se produce en pequeña escala y carece de infraestructura para la distribución.
Una buena parte de la carne ecológica pasa directamente del campo al consumidor, sin intermediarios, a un precio hasta tres veces mayor que el de la carne convencional. Por estas razones, la carne orgánica no representa más que 0,02% del total de las ventas de carne en EE.UU.
La producción orgánica como alternativa de reconversión: luego de la difusión de la EEB, muchos ganaderos comenzaron a considerar la posibilidad de la producción ecológica. Sólo 0,2% de las tierras destinadas a ganadería en los Estados Unidos se encuentra bajo certificación, sin embargo se prevé un gran crecimiento de las áreas dedicadas a esta producción.
Conformación de cadenas de abastecimiento: la presión ejercida por los consumidores sobre los minoristas permite inferir la rápida articulación de cadenas de abastecimiento.
Compañías dedicadas a la carne convencional como Dakota Beef ya han cerrado acuerdos con productores y minoristas para la comercialización de carnes ecológicas, de forma tal de aprovechar la infraestructura de distribución existente. Es muy probable que otros grandes frigoríficos opten por la misma estrategia.
Las importaciones: la EEB y su impacto sobre la demanda crearán durante 2004 grandes oportunidades de negocios para los exportadores de carne orgánica de todo el mundo que se adapten a las normas que establece el USDA.
Actualmente, la carne ecológica, tanto la bovina como la porcina, llega a los estados de América del Norte desde Europa y Australia. Es previsible que América latina tendrá un lugar importante en el futuro cercano como proveedor de carnes orgánicas tanto ya sea para los EE.UU. como para Canadá, dice Agricultura en base a un informe de Organic Monitor.


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