La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO, en inglés) convocó a todos los países del mundo a reforzar las medidas de control de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o mal de la «vaca loca», tras el descubrimiento del primer caso de la enfermedad en Estados Unidos. Según la FAO, los controles de la enfermedad «todavía son insuficientes» en numerosos países y en otros tampoco se aplican adecuadamente las medidas recomendadas.
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«En materia de prevención, la situación todavía es confusa», aseguró el organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en declaraciones reproducidas por la agencia «ANSA».
Para la ONU, la falta de «controles más eficaces, además de sistemas de vigilancia y detección más adecuados» impide que cualquier país proclame que está a salvo de la enfermedad. Por esto, el organismo -con sede en Roma-instó a realizar «una adecuada evaluación de los riesgos, y a mantener los animales y materiales potencialmente peligrosos fuera de la cadena de alimentación».
• Alimentos
Entre otras medidas preventivas, se debería prohibir la alimentación de los animales con harinas cárnicas, evitar la contaminación de los alimentos en las fábricas, eliminar los materiales peligrosos (como el cerebro y la médula espinal) en las reses de más de 30 meses, o garantizar la seguridad de las técnicas de procesado de desechos animales, indicó la FAO.
La Organización para la Agricultura y la Alimentación aseguró que, aplicando estas medidas de control, «la posibilidad de que sustancias afectadas por la EEB se encuentren en la cadena de alimentación es muy baja».
Para ayudar a los países a efectuar controles más estrictos, la FAO puso en marcha proyectos de formación sobre «técnicas correctas» que reducen al mínimo los riesgos en la entera cadena de alimentación.
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