2 de septiembre 2002 - 00:00

La política afecta al sector triguero

Mucho se habla desde la semana pasada en la prensa brasileña y argentina de la posible baja del arancel externo común (AEC) en Brasil para el trigo con el pretexto de bajar el costo de importación. La presión no viene por el precio del pan en Brasil, cuyo consumo es muy bajo, sino por la competencia que está soportando su industria desde los molinos argentinos.

La industria brasileña quiere que se saquen las retenciones a la exportación de trigo de la Argentina.
Algunos molinos en la Argentina han comprado trigo en negro y, además, aprovechan la posibilidad de exportar premezclas a las industrias de pastas y panadera de Brasil con sólo 5% de retenciones, en tanto los molinos de Brasil deben pagar el trigo argentino a 190 u$s/t FOB por causa del 20% de retenciones.

No creemos que Brasil baje el AEC porque tendrá la cosecha mayor en 10 años, con 3,6 a 4 millones de toneladas; si baja el AEC afectaría el precio interno del trigo y en momentos previos a elecciones generaría mucho descontento. Además, se reducen sus necesidades de importación por la gran cosecha.

La Argentina tiene comprometido su saldo exportable de 9,7 mill. de t, de los cuales hay embarcados 8,7 mill. de t, y de 1 mill. de t pendiente de embarque, en general ya está comprometido con Brasil. Los molinos que se quejan son de San Pablo, Rio de Janeiro y del Nordeste, que dependen más de las importaciones y perderán competitivamente frente a los molinos de Paraná y Rio Grande do Sul. Mientras tanto, las autoridades argentinas no enfrentan el problema porque sólo les preocupa el precio del pan que afectaron con la devaluación y no miden el riesgo de perder el principal mercado importador de trigo de Occidente.

Brasil compró esta semana otras 120 mil t de trigo duro en los EE.UU. Acumula embarcado un total de 315 mil t de trigo duro de lo EE.UU. y tiene compras pendientes de embarque por 156 mil t, cuando no tenía registros a igual fecha de 2001. De trigo blando ha embarcado 96 mil t y 34 mil t compradas pendientes de embarque, frente a 38 mil t embarcadas a igual fecha de 2001. Los productores locales mantenían existencias por 1,5 mill. de t al 1/8, que implican sólo 10% de la cosecha por ingresar al circuito comercial, porcentaje que coincide con el promedio histórico. No esperamos que Brasil reduzca el AEC antes de las elecciones y justo cuando comienza su cosecha, que será muy abultada.

• Remanente

El trigo que queda en la Argentina alcanza justo para cumplir los compromisos de exportación y la demanda de la molinería local, que inclusive ha procesado más que el año anterior. De molienda registrada se superan los volúmenes registrados en 2001, y es conocido que se ha realizado más molienda sin registrar desde la devaluación.

El
IVA sigue siendo una gran causa de las distorsiones comerciales en el mercado de granos, y el gobierno no se decide a dejar en manos privadas auditadas por la Federación Molinera el control de caudalímetros en los molinos.

Nuestra expectativa es que los precios del disponible continúen muy firmes hasta el ingreso de la nueva cosecha, porque queda poco trigo. Como en el pasado, las retenciones a las exportaciones afectan la comercialización, comprometen la consideración de abastecedores confiables y generan un gran incentivo para la corrupción al igual que el 21% de alícuota de IVA.

Entre ambos impuestos es más de un 40% sobre el valor del trigo que está en juego de un negocio de más de 2 mil millones de dólares al año. En un país en total anarquía, ¿quién puede controlarlo? No será esta casta política que vive y alimenta estas situaciones para poder lucrar. Para la nueva cosecha, los 107 u$s/t que muestra enero MAT están en línea respecto de los 134,5 u$s/t de diciembre Chicago con 20% de retenciones. Nuestra proyección con las cosechas estimadas actualmente es un rango de 108 a 136 u$s/t para enero, pero como la comercialización para la nueva cosecha viene muy retrasada con 400 mil t vendidas debajo de los 2 mill. de t a igual fecha de 2001, es posible que falte demanda cuando avance la cosecha, sobre todo pensando que Brasil tiene una gran producción. Sin embargo, al momento actual se observa exceso de lluvias sobre sus cosechas y riesgos de heladas para la próxima semana en Rio Grande do Sul. Localmente, preocupa el exceso de precipitaciones que ya afecta principalmente a Buenos Aires.

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