13 de enero 2005 - 00:00

La Unión Europea levantó trabas a la carne del norte argentino

Luciano Miguens
Luciano Miguens
La Unión Europea levantó la prohibición a las importaciones de carne bovina argentina procedente de cuatro provincias del norte del país, que habían sido suspendidas a raíz de la aparición de focos de fiebre aftosa en Salta.

De este modo, el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal de la Unión Europea (UE) puso fin a las restricciones impuestas sobre las exportaciones de carne bovina deshuesada y madurada, procedentes de las provincias de Formosa, Salta, Chaco y Jujuy, que se aplicaban desde el otoño de 2003 para evitar la propagación de la fiebre aftosa, según se informó en Bruselas. La información, que repercutió rápidamente aquí, destacó que el Comité acordó la apertura de las importaciones porque no hubo brotes de aftosa en la Argentina en más un año, y tras los resultados satisfactorios de las inspecciones comunitarias efectuadas en 2004 en las regiones afectadas. No obstante, la Unión Europea mantendrá la prohibición para el ingreso de carne proveniente de una zona de 25 kilómetros, situada en la frontera con Paraguay y Bolivia, para evitar el riesgo de que la aftosa haya ingresado desde esos países. El Comité europeo, que reúne a representantes de los veinticinco y del Ejecutivo europeo, decidió «reanudar la importación de carne bovina deshuesada y madurada de estas cuatro provincias».

«No se han detectado nuevos focos de aftosa y las misiones de inspección llevadas a cabo en 2004 mostraron que la situación se ha normalizado», explicó el ejecutivo en un comunicado. La nota de Bruselas también recordó que «las autoridades de la Argentina han introducido una zona de seguridad de unos 25 kilómetros a lo largo de la frontera entre el país por una parte y Bolivia y Paraguay por la otra».

Con la medida adoptada ayer termina una etapa del largo camino-para la recuperación de los principales mercados de la carne argentina. Hasta la decisión adoptada por el Comité europeo hubo marchas, contramarchas, opiniones encontradas entre sector público y privado, mucho trabajo, algunos reconocimientos, polémica, productores que se negaban a aceptar los pasos administrativos y criticaban privadamente a funcionarios y una cronología que muestra que:

• La restricción ahora suspendida fue establecida por la UE en setiembre de 2003 ante la aparición de un brote de fiebre aftosa en porcinos en la localidad salteña de Tartagal, próxima a la frontera con Bolivia.

• En setiembre pasado, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) solicitó ante el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal de la Unión Europea (UE) que se levante la restricción que caía sobre las carnes argentinas.

• En una nota del 29 de noviembre, el director a cargo de la Dirección E de la DGSANCO,
Bernard Van Gouthem, informó al titular del SENASA acerca de la disposición de los servicios sanitarios de la CE para levantar las restricciones impuestas a las exportaciones de carnes de las provincias del norte argentino.

• La comunicación del funcionario europeo respondió a un pedido en tal sentido realizado por Amaya el 2 de noviembre pasado.


• En la oportunidad, el organismo sanitario argentino informó sobre «las medidas tomadas contra la fiebre aftosa» en la región y «la situación epidemiológica de la enfermedad» en todo el país, donde «ya transcurrió más de un año desde la extinción del foco en Tartagal».

• El pedido del SENASA también se basó en el informe presentado ante la
Oficina Internacional de Epizootias (OIE) para recuperar el estatus de país libre con vacunación al norte del Paralelo 42°.

«Es una medida que veníamos esperando hace un tiempo, que le va a permitir a las cuatro provincias involucradas mejorar la situación de la ganadería tanto para el mercado interno como para la exportación. El anuncio, además del impacto impositivo en lo económico, significa un reconocimiento a la labor desarrollada entre los productores del Norte y el Estado»,
sostenía ayer el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens.

El presidente del SENASA, Jorge Amaya, se mostró « satisfecho» por la decisión comunitaria y destacó que la misma es «fruto del trabajo realizado por el personal en el fortalecimiento institucional del organismo».

Dejá tu comentario