Lluvias reimpulsan la demorada siembra de trigo
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La Justicia habilitó a Nueva Vicentin a reactivar las plantas de Algodonera Avellaneda
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Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
A esta
altura del
año, en
2007 ya se
habían
cubierto 4
millones
de hectáreas
con
trigo.
El volumen acumulado en chacra es de 20,25 millones de toneladas, con un rendimiento de 68,4 quintales por hectárea y una proyección de 21.000.000 de toneladas y un rinde de 68 quintales por hectárea.
Sólo restan colectar unas 118.000 hectáreas, distribuidas principalmente en las provincias del NOA y sudeste bonaerense.
El clima en las zonas productivas del país tenderá a estabilizarse lentamente en la campaña 2008/09, luego de que el fenómeno meteorológico conocido como La Niña afectara la última cosecha.
«La evolución del agroclima apunta hacia ir adquiriendo gradualmente características cercanas a lo normal, que favorecerán el desarrollo de los cultivos», indicó el último reporte de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
La Argentina es uno de los mayores proveedores mundiales de soja, maíz, trigo y girasol, y se vio perjudicada en el ciclo 2007/08 por la escasa humedad y la elevada amplitud térmica generadas por La Niña, cuyos efectos se están disipando, aunque podrían hacerse sentir hasta la primavera austral.
Aún así, la Bolsa advirtió sobre algunos riesgos meteorológicos que deberán enfrentar los cultivos en la temporada 2008/09, que fue inaugurada en mayo pasado por la siembra de trigo, mientras aún restan por recolectar algunos lotes del maíz 2007/08.
En el caso del trigo 2008/09, la implantación se está viendo afectada por el clima seco, mientras que las plantaciones podrían ser perjudicadas por heladas en la primavera. El maíz y el girasol sembrados de forma temprana -desde agosto- se enfrentarían a los mismos riesgos.
La soja de primera implantación, en tanto, podría verse golpeada por el granizo durante la siembra -que empieza en octubre- y el comienzo de la cosecha y también por el calor y la falta de humedad durante la floración, los mismos peligros que afectarán al maíz implantado de forma intermedia.
La soja y el maíz sembrados tardíamente podrían ser perjudicados por el granizo desde la implantación hasta el momento del llenado de granos, por el clima seco y el calor durante la siembra y el inicio de la cosecha y también por heladas tempranas.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé que la cosecha de soja 2008/09 de la Argentina llegue a 48 millones de toneladas, la de maíz a 23,5 millones y la de trigo a 14,5 millones.



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