3 de octubre 2003 - 00:00

Malo: en la Argentina baja siembra de maíz

A medida que pasan los días sin precipitaciones adecuadas para esta época del año, la intención de sembrar maíz por parte de los productores disminuye notoriamente. Y este cambio de decisión no se debe a situaciones económicas o financieras sino que está originado por la intensa sequía que abate a toda la Pampa Húmeda.

Se estima que por el momento se ha sembrado 18% del área prevista, contra 23,5% de hectáreas sembradas en la misma época del ciclo precedente.

Se espera que se siembren 2.845.000 toneladas, representando una disminución de 5% contra las 2.995.000 hectáreas sembradas el año pasado.

De esta manera, realizando mucho de futurología, podemos estimar una posible cosecha de no más de 14.000.000 de toneladas de maíz para el ciclo 2003/'04. Y estas cifras son totalmente provisorias ya que de no mediar precipitaciones abundantes en todo el cinturón maicero argentino, los guarismos deberán ser ajustados hacia abajo.


«Si no llueve en los próximos días, lo único que vamos a poder cosechar serán cascotes...»,
comentaba con sorna un angustiado productor de la zona de Bahía Blanca, en el sur bonaerense.

Y de concretarse una cosecha de 14 millones de toneladas como la prevista, estaríamos muy lejos del promedio obtenido de cosecha en los últimos 6 años, que fue de 15.850.000 toneladas. Además, también estaríamos alejados de las cifras manifestadas por el USDA (Departamento de Agricultura de los EE.UU.) en su último informe, donde estimaba para nuestro país una producción de 16.000.000 de toneladas. De esta forma, se confirmaría la difícil actual situación de los mercados mundiales de materias primas y alimentos, donde la oferta se ve recortada contra una demanda constante y en muchos casos en continuo aumento.

• Firmeza

En estas condiciones no se puede esperar otra cosa que mercados con tendencia de sostenimiento o firmeza en los valores.

Lógicamente puede ocurrir que existan bajas puntuales, en especial en el maíz, donde la presión de la cosecha norteamericana (llevan cosechado 14% del área) hará que la oferta estacional aumente puntualmente. Un factor a tener muy en cuenta es que con el inconveniente de la modificatoria al Impuesto a las Ganancias, ya los exportadores están tomando sus «recaudos» pagando entre 5 y 7 dólares menos por tonelada, que lo que verdaderamente podrían pagar.

Por eso, muchos productores ya están considerando la alternativa de que si llegan a cosechar maíz, hacer silo de grano húmedo o almacenarlo como semilla para luego dársela como alimento a sus propios animales.Así, ese maíz no entraría nunca al circuito normal de comercialización.


Habrá que seguir muy de cerca la evolución de la siembra, con las situaciones climáticas que se presenten, pero lamentablemente todas aquellas hectáreas que no se puedan sembrar con maíz o con girasol, serán destinadas -si llueve en algún momento-a la vedette del agro mundial: la soja.

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