18 de marzo 2004 - 00:00

No habría cambios en el área destinada a trigo

No habría cambios en el área destinada a trigo
Realizando relevamientos a campo y hablando con los productores trigueros argentinos, en principio, se puede asegurar que el área dedicada al trigo en el corriente año será similar a la utilizada en el ciclo precedente.

Se espera que se siembren casi 6.100.000 hectáreas este año. Calculando rindes similares a los obtenidos en la cosecha 2003/'04, se puede estimar un volumen de 12.650.000 toneladas, cifra similar a la obtenida en el ciclo precedente. Lógicamente, el clima deberá ser el ideal como para lograr estos rindes, ya que, desde el aspecto de la genética de las semillas, los productores argentinos vienen utilizando la que más les conviene, de acuerdo con las diferenteszonas de producción.

Uno de los motivos por el cual no cambiaría el área a sembrarse con el mencionado cereal es que los productores del sudeste y sudoeste de Buenos Aires hicieron menos girasol que en años anteriores. De esta forma, les han quedado menos lotes con barbecho de girasol como para poder sembrar el trigo. Y como muchos tienen barbecho de soja, trigo o hasta de cebada, temen que los rindes no sean los que correspondan a sus zonas. Pero este año sí los chacareros gastarán más dinero para los trabajos culturales, poniendo mayor cantidad de productos a la tierra.

La fertilización ( especialmente, urea) estará a la orden del día, ya que se dieron cuenta de que esto es fundamental para poder llegar a tener buenos rindes en el trigo.

Asimismo, estarán atentos y vigilantes ante la presencia de cualquier plaga, poniendo la cantidad necesaria de « productos» como para poder controlar a las que aparezcan. Recordemos que el trigo es plata en fin de año, como para hacer frente a los gastos de la gruesa que se viene.

Además, muchos chacareros ven al trigo como su «caja de ahorro», utilizándolo como resguardo de posibles fluctuaciones de precios de los demás granos.

• Precios

«El trigo siempre me defendió los precios...», decía un entusiasmado productor de Tandil, Buenos Aires. Y es así como muchos productores esperan comercializar su trigo, hasta después de agosto de cada año, intentando no venderlo en los primeros meses, evitando el aluvión de ventas que generalmente ocurre en la época de plena cosecha. Prefieren vender el girasol -grano difícil de guarda-, el maíz y la soja, antes que mal vender el trigo.

Además, el mercado muestra mensajes de posibilidades de sostenimiento, por el lado de la demanda, ya que Brasil y demás países vecinos de la
Argentina necesitan comprar este año buena cantidad de trigo. Y todo hace pensar que será trigo argentino. Por precios, por costo de fletes, por cercanía, por conocimiento del trigo, por lo cultural, etcétera. Es así como el trigo puede ser guardado durante el año, y el productor puede aprovechar las habituales vaivenes de precios que ocurren en el transcurrir de los meses.

Lógicamente, se debe considerar la evolución de los cultivos de trigo norteamericano, que en principio se encuentra en estado prácticamente ideal. Esto puede influir en los valores del cereal en los próximos dos meses.

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