"Es un modelo único, diseñado sobre la base de las necesidades operativas de los pescadores costeros argentinos con amplia capacidad de carga, confort para la tripulación y sobre todo altos niveles de seguridad para la navegación", afirmó el interventor de la Dirección Nacional de Pesca, Horacio Rieznick.
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El objetivo del proyecto que desarrolla la dependencia de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya) junto con la Facultad de Ingeniería porteña "es lograr un buque apto y seguro para reemplazar a la tradicional flota amarilla", precisó el funcionario, impulsor de la iniciativa..
Sin renegar del pintoresquismo característico de las flotas pesqueras de Mar del Plata y otros puertos del litoral marítimo, el modelo en desarrollo tiene "16 metros de eslora, unos 4 metros de manga y una bodega de 16 metros cúbicos para que la carga llegue a puerto sin exponerse al sol en la cubierta", indicó.
También tendrá "un camarote con cuatro cuchetas y un baño para la tripulación, pero lo más importante es que serán mucho más seguros porque contarán con dos aletas estabilizadoras laterales accionadas por un sistema electrónico que los hará prácticamente insumergibles", aseguró Rieznick.
Las aletas son como "dos mangueras chatas ubicadas a ambos lados de la quilla que se inflan automáticamente cuando, por efecto de alguna tormenta, el rolido (inclinación) del buque supera cierto grado", explicó.
El diseño está prácticamente terminado y podrían comenzar a construirse "en el segundo trimestre de 2001 a un costo de entre 350 mil y 400 mil pesos, según las características de cada unidad", indicó Rieznick.
Estos buques son operados por sus propios dueños, de escasos recursos financieros, por lo que "se piensa comercializarlos por el sistema de leasing (alquiler con opción a compra) lo cual permitirá a los pescadores acceder a las nuevas embarcaciones sin desembolsar dinero", subrayó el funcionario.
Por tener "cascos de aluminio, los nuevos buques serán más livianos y necesitarán un motor más chico (180 caballos (HP) de fuerza en lugar de los 250 HP actuales) lo cual les permitirá ahorrar en gastos de combustible", afirmó.
"También disminuirán los gastos de seguro del buque y de las Aseguradoras de Riesgo del Trabajo (ART) de los operarios de a bordo, todo lo cual implicará un ahorro para los propietarios que les permitirá pagar la cuota del leasing y renovar la flota con inversión cero", calculó Rieznick.
La flota amarilla está compuesta por unos 250 barcos y hay unos diez astilleros en todo el país en condiciones de construir las nuevas embarcaciones que se fabricarán con "aluminio naval" resistente a la corrosión marina, suministrado por la planta de Aluar en Puerto Madryn afirmó el interventor.
Como en otras propuestas de innovación tecnológica "la Secretaría impulsa el desarrollo del proyecto, pero luego serán las empresas privadas las encargadas de asumir el riesgo de producirlo y comercializarlo por cuenta propia", concluyó el titular de la Dirección de Pesca.