Piden normas justas para la liberalización agrícola
Por eso, señalan, los negociadores deben distinguir clara-mente en elAcuerdo deAgricultura entre ayudas gubernamentales destinadas a los productos consumidos en el propio país y las concedidas a los productos exportados.
• Defensa
«A los países cuya agricultura esté realmente en fase de desarrollo debería permitírseles aplicar medidas eficaces para remediar los problemas comerciales que puedan surgir cuando los productos importados y beneficiarios de subvenciones socaven sus precios o perjudiquen sus mercados», indicaron.
También denuncian que el borrador presentado por el presidente del grupo negociador en la OMC como base de negociación no aborda adecuadamente la llamada multifuncionalidad de la agricultura: desarrollo sostenible de las zonas rurales y protección del medio ambiente.
Desde la óptica europea, el danés Knud Vest, de COPACOGECA, criticó, además, los grandes sacrificios que, según él, se les exigen en ese borrador: recortes de hasta 60 por ciento propuestos en apoyos internos y aranceles cuando en la Ronda Uruguay, la UE recortó ya en 20 por ciento los primeros y en 36 por ciento, los segundos.
Pero según el vicepresidente de COPACOGECA, no sólo los agricultores europeos, sino también los de muchos pequeños países en desarrollo temen los efectos negativos de una liberalización comercial ilimitada.
«El futuro económico de esos agricultores depende más de sus propios mercados internos que de sus exportaciones a otros mercados», dijo Vest, quien agregó que el comercio mundial de productos agrícolas representó en 2000 «menos del 6 por ciento» del comercio mundial.
«Los europeos nos hemos esforzado considerablemente en garantizar que nuestros subsidios a la exportación no perjudican a los mercados de los países en desarrollo, dijo Vest, que criticó en cambio a EE.UU. por «presionar con una mano a los países para que abran sus mercados a sus exportaciones mientras con la otra aumenta los subsidios indirectos a la exportación».


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