6 de diciembre 2000 - 00:00

PLANTA DE BIODIESEL

La iniciativa incluye una inversión de 8 millones de pesos para construir una planta con capacidad para procesar 400 toneladas diarias de girasol. El proyecto pertenece al Consorcio de Intendencias de Desarrollo Regional (Cidre), integrado por productores e intendencias de municipios del sur bonaerense. Los productores apuntan a elaborar combustible a un costo aproximado de 32 centavos el litro, contra los 49 centavos que cuesta el gasoil convencional y los 39 centavos prometidos por el "gasoil agropecuario" de YPF-Repsol, de difícil acceso para los agricultores.

La delegación del consorcio -integrada por los intendentes de Benito Juárez, Rafael Magnasin, y de Tres Arroyos, Carlos Aprile, además de Mauro Knudsen, representante de los productores- se reunieron con el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Antonio Berhongaray. Solicitaron que se les brinde un marco legal de inversión que garantice la continuidad del emprendimiento. Buscan que se efectivice la promesa del Ministerio de Economía de otorgar una exención impositiva, eliminando el ITC (Impuesto a la Transferencia de Combustibles) para la producción de biodiesel. Explicaron también que el biodiesel se comercializará exclusivamente entre los productores que aporten el girasol que procesare la planta. En este sentido es un proyecto "cerrado" para los integrantes del consorcio, indicaron

La tecnología para la elaboración del combustible vegetal será aportada por Ferrostaal Argentina, filial local de la multinacional alemana con amplia experiencia en la producción de biodiesel en varios países de Europa y Estados Unidos mediante el proceso Konemann. "A diferencia de otros sistemas que mezclan un porcentaje de combustible fósil con aceite vegetal, el proyecto argentino utilizará un cien por ciento de girasol con una mínima proporción de metanol, obtenido a partir del gas natural, como aditivo", explicó Carlos Mausbach, de Ferrostaal Argentina a Telam. La particularidad del proyecto local es que "exige una adaptación de la tecnología desarrollada en Europa que utiliza la colza como componente esencial pero esto puede completarse en un plazo de año o año y medio a partir del momento en que se firme el acuerdo" con el consorcio, explicó el técnico.

Los administradores del Cidre, que se entrevistaron también con la secretaria de Energía y Minería, Deborah Giorgi, para solicitar su apoyo al proyecto, estiman que el emprendimiento puede contar con el apoyo crediticio del Banco Mundial previsto en el Protocolo de Kyoto sobre medio ambiente por tratarse de una iniciativa "no contaminante". También consideran que el mecanismo les permitirá acceder a los "bonos de carbono" establecidos por los países desarrollados para impulsar proyectos que contengan el recalentamiento de la atmósfera para combatir el efecto invernadero.