5 de enero 2004 - 00:00

Porcinos: la promoción es una asignatura pendiente

Terminamos un año en el cual se logró una pequeña estabilidad que permitió detener la fuerte caída del sector en los últimos 12 años, pero que aún no es suficiente para generar el crecimiento que nuestro país necesita.

Con respecto a la rentabilidad en el sector productivo, se observó una mejora generada principalmente por una recomposición en el precio, debido fundamentalmente a la fuerte suba del precio de las importaciones de Brasil y a una estabilidad, rota solamente los últimos dos meses, en el valor de los insumos alimentarios principales, maíz y soja.

Esta mejora en la rentabilidad provocó un aumento en la población de animales reproductores, en la mayoría de los casos retomando la capacidad operativa de los criaderos que había sido muy disminuida. Existe también una demanda más firme de parte del sector industrial de la producción nacional, no habiendo existido problemas de exceso de stock en granjas, algo muy común en otros años y que provocaba una inmediata caída brusca de los precios.

Dentro de la revisión del año es muy rescatable el inicio de conversaciones entre el sector privado nacional (representado por AAPP y CAICHA) y el sector privado brasileño (Abipecs) en conjunto con las autoridades de ambos países en busca de una previsibilidad del comercio y teniendo en cuenta el reconocimiento, por primera vez de parte del sector brasileño, de la fuerte asimetría en producción entre los dos países.

El planteo del viceministro Marcio Fortes, de la necesidad de encontrar un acuerdo y la frase de que un estornudo en Brasil puede significar un paro cardíaco en la producción argentina fueron fundamentales para avanzar en el diálogo
. En estas conversaciones se dieron dos hechos muy destacables. El primero, la unión con un solo planteo y una sola voz, entre los sectores nacionales representados por la producción, AAPP y la industria chacinadora, CAICHA. Esto es histórico y favoreció mucho el diálogo con Brasil. El segundo es, después de muchos años de pelea, el sentarse a una mesa los representantes de ambos países en busca de soluciones, dejando de lado las diferencias que siempre existieron. Se han realizado ya tres reuniones y se prevé continuar un diálogo establecido, realizando reuniones periódicas cada dos meses. También se prevé, como ha sucedido con otros sectores de ambos países, la firma de un acuerdo que le dé un contexto a la continuidad del diálogo.

Otro punto muy importante es el denominado Plan de Erradicación de la Peste Porcina Clásica, enfermedad de la lista «A» de la OIE, que impide un crecimiento y, por supuesto, la generación de exportaciones
. En este año, con un fuerte compromiso del sector privado, aportando material humano y financiando de forma voluntaria la mayoría de las necesidades operativas del plan y trabajando en conjunto con el SENASA, se han logrado fuertes avances que permiten avizorar el reconocimiento internacional de la Argentina, país libre de PPC.

Un punto negativo de este año es el fracaso por segunda vez consecutiva del tratamiento del proyecto de ley de promoción de la cadena de valor porcina, que por intereses particulares y la falta de voluntad de legisladores de la Comisión de Industria, impide al sector tener un genuino financiamiento para la promoción del consumo de carne porcina.

Un tema no menos importante es el logro durante 2003 por parte de la Asociación, de la clasificación de los jamones y paletas cocidas, mediante la aplicación de la Res. 395/03 del SENASA, que vuelve a exigir la prohibición del agregado de sustancias amiláceas y proteína de soja desvirtuando los productos y engañando al consumidor.

• Foro

Finalmente comenzó a funcionar el Foro Porcino Nacional dentro del ámbito de la SAGPyA, donde están representados todos los sectores de la cadena de valor y después de cuatro reuniones (la última el pasado jueves 18) se han armado propuestas de trabajo concretas, que permitirán llegar a las autoridades nacionales esperando de ellos una respuesta en beneficio del sector.

Enmarcados en el crecimiento que esperan las autoridades nacionales para nuestro país, el sector porcino continúa siendo una opción importante de desarrollo y generación de mano de obra genuina,
dando no sólo valor agregado a los comodities que exportamos, sino disminuyendo la cantidad de divisas que se van del país por importaciones de carnes porcinas y productos elaborados.

El presente será un año de crecimiento e inversiones, con un posicionamiento claro del sector privado y un acompañamiento (esperamos) del sector público nacional. Se está trabajando fuertemente en el armado de consorcios de exportación y la búsqueda de mercados para nuestras carnes porcinas y nuestros productos elaborados, algunos en este último caso tan sofisticados como la Unión Europea.

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