13 de octubre 2006 - 00:00

Selección para la adaptabilidad del ganado vacuno

"El hecho de poder producir un animal adaptado a un ambiente particular es todo un desafío. Hay muchos aspectos que se deben tener en cuenta, incluyendo diferentes características del animal, objetivas y subjetivas, en las cuales se debe poner especial atención", señaló el Especialista sudafricano en Ganado Vacuno, Daniel Bossman.

La ponencia se desarrolló en el marco del Congreso Ganadero del Norte Argentino organizado por la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA), en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero.

"A la selección del ganado por adaptabilidad no se le da la importancia que debería tener. Es necesario que los animales estén adecuadamente adaptados al ambiente y se sientan confortables en él". indicó Bossman, cuya especialidad son las razas para carniceras en regiones subtropicales y tropicales.

"Para encontrar el balance adecuado es necesario tomarse un tiempo prudencial, en la ecología animal, el hombre es el eslabón más importante en la cadena ambiental. Él es el responsable de criar un animal adaptado al ambiente de su zona, por lo que la interacción entre el hombre y su ganado es de suma importancia", indicó Bossman.

El especialista considera que el medio ambiente determina qué tipo de animal es el que sobrevivirá.

Los animales que estén menos adaptados a su medio ambiente serán aquellos que tengan una performance poco satisfactoria e indefectiblemente serán descartados.

"Es importante seleccionar y criar animales para lograr una mayor adaptabilidad, particularmente en los calurosos meses de verano, durante los frío meses de invierno, el ganado puede tolerar las arduas temperaturas siempre y cuando la atención este focalizada en proveer una buena nutrición. En cambio, en los calurosos meses de verano es necesario poner énfasis en un pelaje suave y suelto, para evitar garrapatas, así también como en su pigmentación", dijo Bossman.

"El empresario debe ocuparse de medir, porque si no medimos no sabemos qué es lo que está ocurriendo. Los animales que mejor producen son aquellos que reciben las mejores medidas. Y cuanto más científica sea la medición, más predecibles serán los resultados", añadió el especialista.

El consultor comentó que para evaluar las aptitudes de un toro debe observarse la circunferencia escrotal y la forma del escroto; los testículos deben contar con una forma regular y no debe haber grandes diferencias entre ambos.

Otros aspectos por considerar son la regulación de la temperatura, la resistencia a parásitos, el pelaje y la pigmentación de los animales.

"En las regiones templadas suelen presentarse coberturas externas con pelajes largos y lisos, mientras que las capas internas de piel cuentan con pelos más duros y ondulados. En cambio, los animales adaptados a climas cálidos no tienen esa capa interna de piel y disponen de un pelaje corto, brilloso y suave; si van a producir en zonas con temperaturas mayores a 30 C, deben seleccionar ese tipo de pelajes", aconsejó.

"La piel delgada no es una buena señal, porque el calor penetra más fácilmente en ellas; los animales con piel gruesa tienen una mejor irrigación y un sistema de enfriamiento más eficiente. Por este motivo, nosotros medimos espesor de la piel en la hacienda", añadió Bossman.

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