4 de enero 2006 - 00:00

Sequía perjudica la campaña sojera en el sur de Tucumán

Hasta el momento se encuentra cubierta entre 75% y agroquímicos, lo que obliga al productor a buscar apoyo bancario, que no resulta de fácil acceso.
Hasta el momento se encuentra cubierta entre 75% y agroquímicos, lo que obliga al productor a buscar apoyo bancario, que no resulta de fácil acceso.
La campaña sojera de 2005/2006, que se realiza en Tucumán, se desarrolla con normalidad en la mayor parte del territorio, pero en el sur de la provincia las labores se encuentran retrasadas por la falta de suficiente humedad en el perfil del suelo, consecuencia de la sequía que ataca a distintas zonas del país.

Hasta el momento se encuentra cubierta entre 75% y 80% la superficie destinada al cultivo
, pero en algunas regiones de la provincia se observan limitaciones como consecuencia de la falta de lluvias suficientes en los campos. En ese sentido, los productores siguen de cerca la evolución del clima, a la espera de que las precipitaciones generen el perfil hídrico más adecuado que necesitan para avanzar con la siembra, indicó el diario «La Gaceta de Tucumán» en un informe especial.

Además siguen de cerca el desarrollo del cultivo ante la presencia de los síntomas que señalan la existencia de alguna enfermedad, una de las obligaciones diarias que asumen los productores.

La «roya de la soja» es la enfermedad más peligrosa por los graves daños que provoca ,pero tampoco deberán olvidarse de las enfermedades de fin de ciclo, aseguran los especialistas
.

• Gran esfuerzo

El avance de siembra de la soja llega a 60% de la superficie destinada al cultivo; las labores se realizaron en forma lenta debido a que las últimas lluvias fueron de ocurrencia irregular y hay zonas con pocos milímetros de agua caída, asegura el informe.

«Durante todo diciembre tuvimos chaparrones aislados que, si bien permitieron la siembra en zonas pedemontanas o húmedas, no fueron suficientes para avanzar sobre el este tucumano y el oeste santiagueño, donde aún queda una importante superficie para sembrar», explicó el ingeniero José Antonio Martínez, presidente de la Cooperativa Unión y Progreso, La Ramada (Burruyacu).


El área de influencia de la cooperativa es de 25.000 hectáreas,contando con socios y con terceros no asociados. La campaña pasada, la cooperativa comercializó 90.000 toneladas de soja (un récord).

«En cuanto a los cultivos ya implantados, están en buenas condiciones, pese a que el perfil hídrico no es el ideal, pero en estos estadíos tempranos, los requerimientos hídricos no son grandes», explicó
. Las plagas no trajeron grandes complicaciones porque los productores utilizan insecticidas curasemillas, lo que permite que el cultivo esté protegido contra un amplio espectro de plagas durante 10 a 15 días, destacó el profesional.

El productor realizó un gran esfuerzo incorporando tecnología tanto en semillas, agroquímicos y fertilizantes, como en equipos y maquinarias. En la última campaña, esta incorporación se redujo por la menor rentabilidad, de todos modos, «el sector agropecuario es el que más rápidamente reinvierte en su actividad, en la medida que tenga margen para hacerlo», señaló. Otro inconveniente que genera la menor rentabilidad es el escaso financiamiento que otorgan las compañías de agroquímicos lo que obliga al productor a buscar apoyo bancario, que no resulta de fácil acceso.

La estrategia contra la roya no será muy distinta de la de 2004: «No hacemos aplicaciones preventivas», indicó. Se hacen monitoreos permanentes y, si no hay novedades de roya, se aplica un fungicida para enfermedades de fin de ciclo. La «roya de la soja» es una de las enfermedades más temibles por los productores de la región, por lo devastadora que suele ser con el cultivo una vez que se instala.

• Monitoreo

Durante los dos últimos años, los ataques a nivel país no fueron considerables y la prevención con el uso de productos fungicidas permitió a los productores esquivarles a los daños que provoca la misma. Sin embargo, éste puede ser un año en el cual los monitoreos y las tareas preventivas para el control de esta enfermedad deberán ser constantes, ya que si el clima es benigno para el cultivo también lo será para el desarrollo de la enfermedad.

En la actual campaña ya se detectó la presencia de roya en lotes comerciales en Corrientes, según el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo ( Sinavimo). La aparición de la enfermedad en cultivos que están entre los estadíos de desarrollo R3 a R6 (de inicio formación de vainas a plenitud de llenado de granos) se adelantó una semana.

«Si la temporada viene húmeda, la enfermedad podría manifestarse antes y agravarse en los estados más sensibles (de R1 a R5). En cambio, si es seca, se repetiría la situación del año pasado», sostuvo -desde Buenos Aires-Pablo Cortese, director de Vigilancia Fitosanitaria del SENASA
.

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