22 de noviembre 2002 - 00:00

Sojarización: crecerá 18% el área de la oleaginosa

A medida que pasan los días, se incrementan las tareas de preparación y siembra de los campos que se van a utilizar para el cultivo de soja. De acuerdo a un relevamiento realizado en el interior, y en concordancia a lo anticipado por Ambito del Campo, la intención de los productores agropecuarios argentinos es incrementar fuertemente este año el área dedicada a la soja. Se estima que aumentaría 18% esa área, utilizándose 13.610.000 hectáreas contra las 11.540.000 hectáreas utilizadas en el ciclo anterior. Y esto está ocurriendo a pesar de los diversos inconvenientes climáticos que se están presentando en muchas de las regiones productivas. La falta de agua está golpeando el norte y centro de las provincias de Córdoba y Santa Fe, haciendo que las tareas sean lentas y dificultosas. En tanto en casi toda la provincia de Buenos Aires, Entre Ríos, Sur de Santa Fe y Córdoba, los inconvenientes ocurren por exceso de precipitaciones, donde los campos están anegados y los caminos vecinales de tierra están prácticamente intransitables. Además, las últimas lluvias fueron muy copiosas, con gran caudal de agua, haciendo que la misma corra hacia los bajos de los campos, llevándose a su paso las semillas recién sembradas.

• Resiembra

Pero muchos productores insisten en la apuesta y han resembrado los terrenos, luego de que el agua escurre. Cabe destacar que este año el ritmo de siembra es más dinámico que en años anteriores. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires ya se ha sembrado 32% del área prevista contra 8% que se había sembrado en la misma época del ciclo anterior. En Entre Ríos se sembró 45% contra 30% del año pasado, La Pampa tiene sembrado 22% contra 5% del ciclo precedente y la única provincia que viene «retrasada» en las tareas es Córdoba, donde se sembró 50% contra 54% del año precedente. A nivel país, ya se sembró 37% de la cantidad de hectáreas previstas contra 32% sembradas a la misma fecha del ciclo anterior. Además, se nota que los chacareros no quieren perder el tiempo, y donde el clima los deja trabajar, apuran las tareas realizándolas con grandes maquinarias, trabajando las 24 horas.

También debemos considerar que la situación del productor agropecuario argentino es diferente a períodos anteriores. Este año -en su gran mayoría- se encuentran sin deudas, con cereal guardado y con la posibilidad de enfrentar los gastos de la siembra sin tener que pedirle plata a nadie. Esta libertad económica le permite trabajar con tranquilidad, decidiendo cuándo, cómo y con quién realizar los trabajos de la siembra de la soja.

Recordemos que por informes privados se calcula que existen más de 11 millones de toneladas de granos de la cosecha 2001/'02 que se encuentran sin vender y en manos de los productores. Y la gran mayoría de este tonelaje es soja. A partir de ahora habrá que monitorear qué va a ocurrir con el clima y la evolución de los cultivos. De salir todo bien, podríamos ir considerando que la Argentina puede obtener la mayor cosecha de soja de su historia, llegando a las 34.750.000 toneladas. Este incremento de producción representa un aumento extra de divisas para el país de alrededor de los 1.000 millones de dólares. Sin considerar todo lo que genera directa e indirectamente en el comercio, en el aspecto impositivo, en el transporte, en la vida de los pueblos y ciudades del interior.

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