Londres (EFE) - La propagación alarmante de la tuberculosis en el ganado vacuno en el Reino Unido está provocando «una creciente desesperación» entre los ganaderos, según revela un informe parlamentario.
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El Comité de Agricultura del Parlamento británico criticó en su informe los retrasos en el programa implantado por el gobierno en 1997. Por el momento, la estrategia del gobierno está centrada en la comparación de tres diferentes métodos de control de la población de vacunos en el país, unos 300.000 ejemplares, 12.500 de los cuales deben ser exterminados y otros 50.000 mueren cada año atropellados en las carreteras. El denominado Grupo Científico Independiente, encargado de estudiar las causas del problema, anunció que hasta 2004 no se dispondrá de los resultados de la investigación.
«Este retraso aumenta la presión sobre los ganaderos para los que las pruebas son de vital importancia, pero su desesperación aumenta, mientras que la tuberculosis continúa propagándose entre el ganado bovino», según el informe del comité parlamentario.
Muchos ganaderos afectados temen que las conclusiones de la investigación científica lleguen demasiado tarde para salvar su negocio.