7 de mayo 2003 - 00:00

Urge tratar los proyectos legislativos para el agro

La elecciones presidenciales congelaron la actividad legislativa, a pesar de que hay en el recinto una cantidad de temas de absoluta prioridad, incluyendo los referidos al sector agropecuario. De la masa de proyectos que con distinto grado de avance se encuentran en alguna de las dos cámaras, hay cuatro temas en que el empresariado agropecuario necesita una rápida definición, aunque la lista es mucho más extensa.

El primero está relacionado con los delitos rurales y entre ellos el robo de hacienda o abigeato, que requiere la reforma urgente del Código Penal de tal manera que deje de ser excarcelable. En este sentido, existe un proyecto del diputado Guillermo Alchouron y otros firmantes, que al elevar las penas a ocho años como máximo impide la excarcelación de los delincuentes. Este proyecto ya fue aprobado por la Cámara baja y ahora espera su definitiva sanción en el Senado. Es de esperar que el proyecto pueda sortear el filtro de la Comisión de Legislación Penal, que tiene el mal antecedente de haber desvirtuado el año pasado un proyecto de la senadora Elva Paz con igual intención que Alchouron. Sucede que esa comisión redujo las penas propuestas por la legisladora, permitiendo que en la práctica los ladrones de ganado puedan seguir «entrando por una puerta y saliendo por la otra» como vulgarmente se dice en los pueblos del interior. Así, el esfuerzo de la senadora formoseña fue en vano.

Por otra parte, la responsabilidad de los legisladores nacionales en este aspecto es enorme ya que al no modificar las penas impiden que las legislaturas provinciales puedan endurecer las suyas propias, permitiendo que jueces «garantistas» dicten la inconstitucionalidad de esas normas, como ya les sucedió a los legisladores entrerrianos, que se animaron a modificar el Código Procesal Penal, la única forma que tenían a mano de intentar dar una respuesta al descontrolado aumento del robo de ganado en la provincia mesopotámica.

• Semillas

Otro tema que requiere urgente tratamiento es la resolución de la falta de una autoridad de aplicación para la Ley de Semillas 20.247, desde que la trunca reforma del Estado que inició el gobierno de De la Rúa a fines de 2000 se llevó al Instituto Nacional de Semillas (INASE). El grado de informalidad en el comercio de semillas autógamas, básicamente trigo y soja, compromete la investigación en mejoramiento genético privado ya que sacar hoy al mercado una variedad nueva significa perder todo tipo de control sobre la creación. Hay varios proyectos en este sentido, entre ellos el del diputado chaqueño Héctor Romero, que propone la creación del Instituto Argentino de Semillas y que, al decir de allegados al legislador, contaría con el aval de los distintos sectores involucrados en el tema. Tercer tema: una ley sobre biotecnología.

En el recinto conviven varios proyectos, de sesgo muy diferente, como los que impulsan por un lado el diputado jujeño Miguel Angel Giubergia y por el otro el bonaerense Alberto Briozzo. Lo imprescindible es discutir cuál es el proyecto estratégico que queremos los argentinos en esta materia y definir una línea que no pueda ser cambiada en lo sustancial por el gobierno en ejercicio.

Cuarto tema,
definir por medio de una ley los criterios de reparto de la Cuota Hilton, que cambian en forma constante al compás de los secretarios de Agricultura que llegan a la sede de Paseo Colón. Recientemente el diputado correntino Noel Breard ha ingresado uno, de neto corte federal, al igual que el del senador también correntino Angel Pardo, mientras que el Consejo Federal Agropecuario redacta el suyo propio.

Nuevamente, lo importante es discutir el tema y fijar una posición que marque claramente las reglas del juego en donde se desenvolverá el negocio. Lo que el empresariado no quiere es tener que discutir permanentemente lo mismo. Para cerrar, un tema que mucha gente desconoce,
es que por no tratarse los proyectos se vencen y, o bien son vueltos a presentar para un nuevo período de sesiones, o caen en el olvido. Es de esperar que este año, ante las urgencias del sector, los legisladores de ambas cámaras tomen el toro por las astas y den solución eficiente a las necesidades del sector empresario agropecuario.

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