La Argentina comenzará a vacunar en forma inminente contra el virus de la cepa «C» de la fiebre aftosa a todos los animales susceptibles de contraer la enfermedad en la zona fronteriza de Formosa y Salta, informó ayer el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
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La aplicación de la vacuna con esta cepa a partir de este año, dispuesta el pasado 24 de noviembre por el organismo sanitario, constituye «una acción preventiva, ya no que no estamos en una situación de emergencia sanitaria sino de riesgo calculado», aclaró el director de Sanidad Animal de la entidad, Jorge Dillón.
La aparición de esta cepa del virus en setiembre del año pasado en una isla del estado de Amazonas, en el norte de Brasil, inquietó a algunas entidades que agrupan a los ganaderos argentinos, que reclamaron la aplicación «en forma urgente» de una vacuna con la cepa en todo el país.
Dillón explicó que en la primera campaña de 2005, prevista para febrero o marzo, se aplicará la vacuna monovalente C3 Indaial en la franja de 25 kilómetros a lo largo de los 1.300 kilómetros de la frontera norte de la Argentina, además de la actual vacuna tetravalente que reúne a los tipos «O» y «A».
Tras esta primera aplicación, cuyo costo será absorbido por el SENASA, desde mayo de este año la cepa «C» del virus se agregará a la vacuna que se aplica a todo el rodeo vacuno argentino, calculado en unos 55 millones de cabezas.
El último foco en la Argentina de esta cepa del virus fue en 1994, mientras que la última epidemia se desarrolló en 1987. «La actual vacunación es preventiva, para minimizar los riesgos, porque pese a que apareció a 3.500 kilómetros del país, el virus está en la región», afirmó.
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