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Charlas de quincho

Dos galas clave en espejo y a metros de distancia, una cena discreta en Las Cholas, detrás de la Cancha 2 de Polo en Palermo; un encuentro con vecinos en uno de los clubes más antiguos de la ciudad sobre Montes de Oca; almuerzo de diplomáticos en El Socorro, Gala lírica en el Centro Naval y hasta la Ronda Exportar en el Centro de Exposiciones de Figueroa Alcorta y una cena patria imperdible. Semana nutrida como pocas en quinchos y datos, todo a tono con la velocidad que registra la política en estos días. Veamos.

“No, no, no; ya no. Soy clase 44. Es tiempo de otras generaciones”. Un Juan Llach hiperconsultado sobre la realidad económica y educativa del país descartaba cualquier tipo de regreso a la función pública. Aunque agradecía los reclamos, el recordado exviceministro de Economía en tiempos de la convertibilidad y titular de Educación en la gestión de la Alianza (un ejemplo de buen funcionario, hombre republicano y abierto al debate democrático y, sobre todo, de grandes modales en tiempos en que la agresión es la norma); rechazaba cualquier posibilidad de convite a la función pública. Al punto de, muy diplomáticamente, rechazar de plano, hasta opiniones jugadas sobre equilibrios macroeconómicos y acuerdos con el FMI; capítulos en los que es uno de los mayores expertos del país. Llach fue el martes pasado uno de oradores designados en la segunda cena anual de la Universidad Austral destinada a fortalecer su fondo de becas. La universidad es, quizá, la más amplia y socialmente abierta en la selección de becarios, por lo que no extrañó que la convocatoria de empresas al evento organizado en la Sociedad Rural haya logrado recaudar unos $9 millones, equivalentes a 31 nuevas oportunidades y que se suman a los $98 millones que la Austral destina a este capítulo cada año. Como son tiempos de dudas universales, para que no haya cuestionamientos de ningún tipo, a cada mesa se acercó uno de los becarios para contar sus experiencias. Muchas de ellas, realmente conmovedoras. Como la causa era convocante, el salón se llenó de políticos, empresarios y, sobre todo, profesores “australinos” dispuestos a hablar, sobre todo, de educación; el rector Julián Rodríguez como anfitrión. No pudo ser. A horas del lanzamiento de la fórmula Alberto Fernández- Cristina Fernández de Kirchner, en plena crisis existencial del espacio que “¿comparten?” Roberto Lavagna y Alternativa Federal, y con un macrismo optimista pero en plena crisis económica, la presencia de tanto empresario y analista se convirtió en un hervidero. Entre los primeros que llegaron a la Rural, y que más explicaciones debieron dar a los empresarios presentes, el senador oficialista Federico Pinedo y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey; fueron los más rodeados en el bandejeo previo. Pinedo desplegaba la máxima que el macrismo viene defendiendo desde hace meses: que pese a la crisis económica y las lógicas críticas a los tres años y medio de gestión, en el momento de llegar al balotaje Macri “es imbatible”. Con sonrisas no descartó que probablemente la imbatibilidad sea por descarte, a lo que respondía confiado en que “los próximos cuatro años serán de crecimiento”, recordando que cuando Macri llegó a la jefatura de la Capital Federal, los primeros años también habían sido complicados, y que su gestión comenzó a encaminarse en el cuarto año de gestión. Unos pasos más allá de la explicación de Pinedo, Urtubey debía contestar, apesadumbrado, preguntas sobre el porqué de la crisis en el peronismo alternativo. Su presencia fue breve, ya que debía estar en tiempo y forma en la casa de Sergio Massa para decidir qué se haría con la bomba que había lanzado Lavagna en su encuentro de la tarde con el cordobés Juan Schiaretti, de ir por separado de Alternativa Federal. Urtubey, sabiendo que les hablaba a varios de los representantes más importantes del país, elegía el idioma de los gestos más que el de las definiciones. Como en la Austral hay varios de los mayores expertos del país en comunicación (su facultad de esta materia es considerada la mejor de la Argentina y cuenta con profesores como el decano Luciano Elizalde y el prolífero escritor de libros sobre periodismo Fernando Ruiz), fue fácil interpretar la desilusión que los pasos de Lavagna habían traído al espíritu competitivo del salteño. Como representantes de las filas del oficialismo también circularon Gabriel Sánchez Zinny (h), director general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires; Felipe Miguel, jefe de Gabinete porteño, y Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad de Buenos Aires. El primero felicitado por varios de los presentes por la manera en que durante el año manejó el conflicto por las paritarias docentes y, casi entrenado, ratificando con la misma frase recurrente que María Eugenia Vidal será candidata por la provincia. Quizá Miguel y Moccia eran los que más cómoda cena pudieron pasar. Las preguntas que contestaban tenían que ver con el diseño y funcionamiento del Paseo del Bajo que hoy se inaugura en la Capital Federal y que cambiará la vida vial de la Ciudad. Sobre la novedad de la semana, el encumbramiento de Alberto Fernández como candidato a presidente por el kirchnerismo, hubo cierto clima favorable. “Celebremos, no seremos Venezuela”, levantó su copa al momento del brindis un directivo de uno de los bancos más importantes del país que había comprado en nombre de la entidad una mesa en la cena de la Rural para el fondo de becas de la Austral. Quedó claro en la noche que lo más demandado de la semana eran las conversaciones con aquellos hombres de empresas que habían mantenido hasta ese martes encuentros con el flamante candidato, antes de su encumbramiento. Se recordaba que Alberto F. era, hasta el miércoles 15 de mayo (día en que recibió la novedad de boca de Cristina de Kirchner), el embajador que la expresidenta enviaba a las mayores empresas industriales y de servicios y bancos presentes en el país para explicar por qué no habría default y se reconocería el acuerdo con el FMI. Pero que hay dudas sobre el tratamiento de la deuda financiera generada en los últimos años, especialmente la emitida en pesos. La información sobre el macrismo, kirchnerismo y Alternativa Federal circulaba en mesas en las que participaban Javier Varani (Banco Hipotecario), Guillermo Hang (Techint), Javier Martínez Álvarez (Tenaris), Carlos Ormachea (Tecpetrol), Sebastián Gutiérrez (Galicia Seguros), Miguel Gutiérrez (YPF), Oscar Correa (Santander Río), Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, Ignacio Eurnekian y Mercedes Moreno (ICBC). El anfitrión Julián Rodríguez (rector de la universidad), recibió a cada uno de los convocados y se detenía ante cada invitado para cualquier aclaración y explicación sobre qué se haría con el dinero donado. Un dato notable de la Austral y de su campus en Pilar: cuenta con un profesor cada seis alumnos. Un lujo y una verdadera inversión en un país como Argentina, donde la educación no suele ser prioridad.

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A pasos de allí, también en el predio de la Rural, avanzaba otra gala. El evento ya era importante de por sí. Fiat cumplió 100 años en el país y lo celebró con una gran fiesta el martes pasado en la Rural con más de 400 invitados. En medio del impacto que había generado el anuncio de la expresidenta, Cristina de Kirchner, al designar unos días antes a Alberto F. como su candidato, la celebración de la marca italiana tenía un condimento especial ya que estaban invitados el primer mandatario, Mauricio Macri, y el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, sus archienemigos. El encuentro no se pudo dar esa noche ante los ojos de todo el público, como muchos esperaban (sí se reunieron en privado por la tarde en Casa Rosada), ya que la jugada de CFK obligó al cordobés a cancelar su participación a esa cena empresarial para cambiarla por otra política con Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Ángel Pichetto, la mesa chica de Alternativa Federal.

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Juan Llach y Juan Manuel Urtubey.
Juan Llach y Juan Manuel Urtubey.

Además de ser el gobernador de la provincia en la que está instalada la planta de Fiat, Schiaretti está ligado a la marca por su paso, antes de dedicarse a la política, por la filial brasileña. De todas maneras, la gala tuvo su esplendor con la presencia de Macri, en un día en que los corrillos políticos estaban alterados por el cambio del mapa electoral y cualquier gesto presidencial podía ser importante. Sin embargo, Macri prefirió no opacar el ágape, se mostró relajado y con toda la atención puesta en la celebración. Antes de entrar al salón a ocupar su mesa, por ejemplo, se hizo un tiempo para una recorrida por una mini exposición que había armado la automotriz con modelos icónicos de distintas épocas. Para el mandatario, no es una compañía cualquiera ya que la llegó a presidir en los años de Sevel, a mediados de los 90, cuando sucedió en el cargo a su padre. Recordó en su discurso que Franco le había inculcado su amor por la marca. Fue recibido por Cristiano Rattazzi, presidente de la automotriz en la Argentina, quien estaba eufórico por la conmemoración de la empresa que, como destacó en su alocución, marcó su vida. En algún tramo del discurso, se lo notó también emocionado. Todo coronado con la proyección de imágenes que recorrieron la historia de la marca en el país al ritmo de “il ballo del mattone” de Rita Pavone de fondo. En la mesa principal –que compartieron, obviamente, Macri y Rattazzi – estaban las máximas autoridades del grupo a nivel regional y mundial. Antonio Filosa, COO de FCA Latam; John Elkann y Mike Manley, Chairman y CEO de Fiat Chrysler Automobiles. Entre discursos y una agenda apretada de Macri, no hubo demasiado tiempo para una charla prolongada entre invitados de tanta importancia. Además de algunas anécdotas que relató Macri como número uno de la compañía, cuando integraba el Grupo Socma, la conversación derivó en temas futbolísticos, una debilidad del primer mandatario, por su pasión boquense. Es que Elkann, como cabeza mundial del grupo, lidera Exor, el holding que, además de FCA, controla CNH Industrial, Ferrari, el diario The Economist, PartnerRe y el club Juventus. Cada uno dio su visión del momento que atraviesa el fútbol mundial y hasta hubo chanzas por la rivalidad entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, la estrella del club italiano. La charla distendida duró una media hora, mientras degustaron el menú compuesto de trucha de lago con puré de papa, palta y huevo de campo y aioli de lima y ojo de bife braseado en Bloody Mary, con spezzle de espinaca, verduras crocantes y pesto piamontés. El postre fue payusnaya de dulce de leche y helado de coco y nueces acarameladas. Estuvieron también presentes, entre otras personalidades, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich y el economista Martín Redrado, muy consultado por los invitados ansiosos por saber su opinión de la economía que viene. El extitular del Banco Central tranquilizó a su espontánea audiencia alejando la posibilidad de que la Argentina caiga en default. Casi a las 23 horas, cuando la mayor parte de los invitados se había ido, apareció sorpresivamente en el escenario Escalandrum, el grupo fundado por el baterista Daniel “Pipi” Piazzola, nieto de Astor Piazzolla. Tocaron varios temas de Astor. La cantante Julia Zenko cantó “María de Buenos Aires”. Todo acompañado por una coreografía de tango a cargo de Mora Godoy y su grupo de bailarines.

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Se sabe que tema político es el que cortó transversalmente la semana y la nominación de Alberto F. estuvo a la cabeza. Por ejemplo, no eran pocos los gobernadores que recordaban la visita que el ahora presidenciable, realizó a varias provincias del norte para conseguir adhesiones para Cristina de Kirchner, durante octubre y noviembre del año pasado, y con suerte bastante irregular, al menos en aquel momento. Ahora varios desconfían de que, en realidad, el excavallista podría haber estado preparando su propio desembarco. Lejos de cualquier de estas especulaciones, la intendenta de San Isidro, en Corrientes, pequeñísima localidad entre Goya y Esquina, se transformó en una de las primeras seguidoras en reunirse formalmente con el nuevo tándem kirchnerista. Fue en Santa Cruz donde la intendenta de la alianza peronista Unidad Correntina, Vilma Ojeda (PJ), se convirtió en la primera dirigente de Corrientes en dialogar con el precandidato a presidente en un encuentro que mantuvieron en Río Gallegos. Así, Ojeda, jefa comunal por el PJ en San Isidro, muy controvertida en la zona, viajó a la Patagonia de donde trajo un mensaje político para su agrupación.“Un saludo grande desde Santa Cruz. Ordenen las cosas y hagan lo mejor que puedan”, expresó Fernández en un video que grabó para los correntinos. En cuanto al diálogo con Ojeda, el precandidato a presidente del peronismo se comprometió a “trabajar por una mejor calidad de vida para todos los argentinos”, y le pidió que “lleve a Corrientes la esperanza del cambio de rumbo que tomará el país desde el 10 de diciembre con Cristina de Kirchner como vicepresidenta”. La referente de Unidad Correntina le informó al precandidato presidencial sobre las próximas elecciones del 2 de junio en la provincia mesopotámica que desee hace años lidera el radicalismo. Ojeda y Fernández se encontraron en Santa Cruz porque la intendenta fue invitada por la agrupación Colina que comanda la gobernadora Alicia Kirchner.

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Magistral. Ricardo López Murphy saliendo del Club Santa Lucía, sobre la avenida Montes de Oca.
Magistral. Ricardo López Murphy saliendo del Club Santa Lucía, sobre la avenida Montes de Oca.

Mucho más tranquilo el encuentro que un grupo de vecinos mantuvo en el Club Santa Lucía, con el economista Ricardo López Murphy. El lugar histórico (ya que se construyó en 1843 y su salón de baile fue inaugurado por Manuelita Rosas) es emblemático, incluso para el exministro de economía y de defensa, pues allí fue uno de los principales encuentros para las elecciones de 2003 donde se acercó como nunca a la Presidencia de la Nación. Pero, mientras el “bull dog” destacaba que los principales problemas que enfrenta hoy la Argentina se centran en la crisis de representatividad y en la (alta) presión fiscal, o que “para crecer hay que exportar”´, en su entorno atendían teléfonos febriles de lugares bien distintos. Dicen, por ejemplo, que hay acercamientos de algunos sector del Gobierno que necesitan cada vez más gente “mostrable” para sus propias listas, aunque algunos cercanos, dados los antecedentes, desconfían de la verdadera intencionalidad de los macristas. Por otro lado, varias ramas del liberalismo ven en López Murphy al candidato ideal para liderar la recuperación de este sector, carente por ahora de grandes figuras. Por el momento, el hombre se mantiene silencioso respecto a sus próximos pasos, aunque no niega su respaldo a Darío Lopérfido, quien manifestó su intención de competir por la Ciudad de Buenos Aires. “Se necesita un gobierno mayoritario, y con capacidad de hacer grandes reformas, aunque el sector político está muy desprestigiado”, cerraba mientras tanto la charla.

“Los embajadores estaban realmente malhumorados”, destaca un diplomático en alusión al casi desplante que varios de ellos habían sufrido en la entrada al Centro de Exposiciones para la Ronda Exportar. Es que parece que de no demasiadas buenas formas, las fuerzas de seguridad habían negado el acceso a varios de ellos, con el argumento de que “está por llegar el señor Presidente”, lo que despertó ciertas suspicacias. Pero más aún las despertó la temática. “Casi no se creció en exportaciones desde 2005, y para colmo estos últimos años las inversiones fueron mínimas. Si realmente querés exportar, las políticas tienen que ser acordes con esa declamación”, ironizaba uno de ellos, mientras otro destacaba que “no se puede decir que se quiere exportar, mientras se mantiene las retenciones y se eliminan los reintegros”. Más duro aún, un veterano del Palacio San Martín, manifestaba su alarma por la situación general y el rol del FMI en el país. “Los organismos multilaterales son como los guardavidas, se recurre a ellos solo cuando algo se hizo mal.

La efeméride de mayo dio para información caliente en quinchos castrenses. Máximo nivel de autoridades militares presentes en la cena patria que se sirvió en el Palacio Paz el 24 y se extendió hasta la primera hora del día conmemorativo de la Revolución de Mayo. La imponente construcción de estilo francés perteneció a José C. Paz, militar, político, diplomático y periodista emblema de la Generación del 80. Desde hace 8 décadas es la sede del Círculo Militar, un club social que aglutina a la oficialidad del Ejército Argentino. El histórico entorno de opulencia no hizo mella al menú de rigor: empanadas y locro regados con vino tinto. El anfitrión, teniente general Claudio Pasqualini, titular del Ejército junto al jefe del Estado Mayor Conjunto, teniente general Bari del Valle y los enviados en representación de los jefes de la Armada y de la Fuerza Aérea se acomodaron en la mesa central muy cerca de la banda militar que interpretó el himno nacional a la 0 hora del 25. Quizá porque al día siguiente había que levantarse temprano para el Tedeum, no hubo funcionarios de Defensa ni del Gobierno de la Ciudad, única figura del poder legislativo, el diputado fueguino Gastón Roma, vicepresidente 2°de la Comisión de Defensa. Una iniciativa de Roma, resistida por la gobernadora de Tierra del Fuego Rosana Bertone, entusiasma a las fuerzas, promueve un plan de diseño y construcción de una base naval integrada en Ushuaia en conjunto con un Polo Logístico utilizando terrenos próximos al aeropuerto internacional Malvinas Argentinas que opera en la ciudad fueguina. La idea es explotar las condiciones geopolíticas de la provincia ubicada a 1000 km de la Antártida, obtener rentabilidad de servicios y asistencia a los países que desarrollan actividades en el continente blanco, un nicho bien logrado por Chile. Hubo prudencia en los comentarios de preferencias y fórmulas presidenciales, bastó una mención para relevar el humor: es raro que no se aproveche una ceremonia central para fidelizar simpatías, la frase era por el faltazo de Macri a la conmemoración del Día de la Armada que se hizo en la Base Naval de Puerto Belgrano. La información circuló primero como anécdota entre lasmesas, pero los datos duros brindados por un comensal cambiaron el enfoque: el juez Enrique Lavie Pico, titular del juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 6 pidió al presidente Mauricio Macri se apliquen sanciones disciplinarias al ministro de Defensa, Oscar Aguad, y al titular del Estado Mayor Conjunto, Bari del Valle Sosa, por desobedecer una sentencia definitiva del magistrado, reproche encuadrado en el delito del art. 239 del Código Penal (Desobediencia y resistencia a la autoridad). El juez ordenaba expedirse a los dos funcionarios en un caso disciplinario correspondiente al vicecomodoro Héctor Priotti, quien más tarde ejerció, sin abogados, su propia defensa en un Consejo de Guerra presidido por la viceministra Paola Di Chiaro y quedó libre de la acusación de abuso de autoridad que se le imputaba. ¿Aplicará Macri en calidad de comandante en jefe de las fuerzas el correctivo a los desobedientes? Se levantaron apuestas por sí o no. De aplicarse y dada la gravedad de la falta conllevaría la destitución del teniente general Sosa. Las ausencias del jefe naval José Villán y del aviador Enrique Amreim abrieron confesiones incómodas. De gira por China, Villán canceló su asistencia al acto de cambio de comando de la 4a Flota Naval de los Estados Unidos que se hizo en la Base Naval de Mayport, Florida. No estuvo para escuchar las palabras del almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur y del saliente de la 4a Flota, contralmirante Sean Buck, sobre el desafío de cooperación naval que significó la operación de búsqueda del submarino San Juan, hasta se mencionó la capacidad de coordinación que desarrolló la fuerza criolla. Inconsistencias en las señales que no cayeron bien, “después de la ayuda en material cedida y el apoyo operativo envía un representante” comentaron en Mayport. Se referían al vicealmirante de infantería de marina Pedro Galardi, jefe de la inteligencia naval que reemplazó a Villán en la ceremonia de la 4a Flota estadounidense. El motivo y el ambiente de clara atinencia a las operaciones navales era más para un enviado de la especialidad antes que un infante de marina, razón probable de que quedara fuera de una reunión privada de alto nivel que se hizo tras la ceremonia para tratar el caso Venezuela. La cena patria en el Círculo Militar dio para un comentario de su homólogo marinero, el Centro Naval ubicado en Florida y Córdoba. Bronca de la Comisión Directiva y de los socios por una decisión no comunicada de antemano por el jefe Villán que restituyó a la Universidad de Buenos Aires un predio de 20 hectáreas lindero al Río de La Plata. El Club usufructuaba el terreno desde la década del 50 y había construido una dársena con amarres, hay contratos con terceros por servicios de alquiler de canchas de rugby y hockey que quedan de hecho sin cumplirse, cuyo costo asumirán los marinos asociados al Centro Naval. Enojados miran a un integrante de la comisión directiva, el capitán de navío retirado Mario Carranza, nadie cree que no conocía la letra del convenio cerrado en diciembre de 2018, Carranza, también agente civil de inteligencia, funge de segundo jefe de la dirección de inteligencia naval que comanda el vicealmirante Galardi. Mesa de aviadores soltaron data para el asombro; con el visto bueno del jefe Amreim; directivos de la empresa Draken International visitaron la 5a Brigada Aérea con asiento en Villa Reynolds, San Luis. Inspeccionaron un lote de aviones A4-AR Fightinghawk -es el único avión de combate de la fuerza- con el propósito de comprarlos. Draken es una compañía estadounidense contratista de defensa que ofrece servicios aeronáuticos a la Fuerza Aérea y la Armada de los Estados Unidos. Su principal actividad es proveer (alquila) aviones “adversarios o agresores” para entrenar a los pilotos militares en tácticas de combate aéreo, también en reabastecimiento y otra misiones. Posee una flota de más de 80 aeronaves de combate, entre ellas 30 Mig-21, 12 Douglas A4 K Skyhawk, y 20 Mirage F1-M.

Vamos a terminar con un chiste sobrenatural.

Tres monjas mueren y llegan al cielo. Allí las recibe San Pedro, quien les dice que para que se les permita la entrada deben responder una pregunta de cultura religiosa. Las monjas acceden, y San Pedro le pregunta a la primera:

- ¿Quién fue el primer hombre?

- Adán -responde la monja.

- Muy bien. Entrá.

A la segunda le pregunta:

- ¿Cuál fue la primera mujer?

- Eva.

- Muy bien. Entrá.

Y a la tercera le pregunta:

- ¿Qué fue lo primero que le dijo Eva a Adán?

- Ah, no... con esa me matás.

- Muy bien. Entrá.

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