Pekín - China volvió a protestar ayer enérgicamente por el derribo de un presunto globo espía en cielos de los Estados Unidos y acusó a Washington de “reaccionar de manera claramente desproporcionada” e incurrir en una “grave violación de las prácticas internacionales”. Con este episodio, la relación entre las dos potencias se deterioró severamente y la desconfianza se incrementó de un modo sin precedentes en años.
China elevó el tono de su queja y la crisis del globo tensa más la relación con Estados Unidos
Acusó a la Casa Blanca de haber reaccionado de modo “claramente desproporcionado” y de haber violado el derecho internacional al decidir su derribo. La visita de Blinken a Pekín está definitivamente caída.
-
Italia: el rechazo a la reforma judicial desata renuncias en el Gobierno de Giorgia Meloni
-
Perú: asesinaron a un candidato a diputado en Lima tras un ataque a ladrillazos
En los últimos años han abundado los cruces entre ambos países, pero más allá de las protestas, Washington se esforzó por mantener el diálogo, abogando por una “gestión responsable” de la relación bilateral.
La visita que preparaba el secretario de Estado, Antony Blinken, a Pekín, que tenía como fin contener las crecientes tensiones entre ambos países, generaba gran expectativa, pero fue cancelada por el incidente y ahora no tiene fecha de reprogramación.
Esa visita habría sido la primera de un secretario de Estado estadounidense a Chiba desde octubre de 2018 y se habría producido en un momento en el que las dos superpotencias intentan evitar que las tensiones degeneren en un conflicto abierto.
Los temas de litigio entre ambas potencias son numerosos, desde Taiwán hasta los derechos humanos, pasando por el dominio chino en el campo de los semiconductores.
Para los estadounidenses se trataba de encontrar puntos en común con los chinos y asegurarse de que la competencia bilateral “no se convierta en un conflicto”.
Intentos
La administración Biden ha destacado las posibilidades de cooperación con Pekín, por ejemplo en el campo del clima, y dijo estar satisfecha con el limitado apoyo chino a Rusia en la guerra en Ucrania.
Pero el incidente del globo “espía” obligó a Blinken a cancelar su viaje, demostrando cuán plagado de dificultades es el camino para el acercamiento a Pekín, bajo la presión de la oposición republicana, que ha denunciado la “debilidad” del gobierno demócrata.
“China expresa su fuerte descontento y protesta contra el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos al atacar una aeronave civil no tripulada”, dijo la Cancillería china en un comunicado, en el que añadió que se reservará “el derecho de dar más respuestas”.
La nave llevaba varios días volando sobre Estados Unidos, aumentando las tensiones entre Washington y Pekín, antes de ser abatida sobre el Atlántico por un misil disparado desde un avión F-22 el sábado. El presidente Joe Biden felicitó a los pilotos que participaron en el operativo.
“La acción deliberada y legal demuestra que el presidente Biden y su equipo de seguridad nacional siempre darán prioridad a la seguridad del pueblo estadounidense y responderán eficazmente a la inaceptable violación de nuestra soberanía por parte de la República Popular China”, dijo el secretario de Defensa, Lloyd Austin.
Acusación
El globo estratosférico “era usado por la República Popular China en un intento de vigilar sitios estratégicos” de Estados Unidos, agregó.
Funcionarios estadounidenses dijeron primero el jueves que estaban rastreando un enorme “globo de vigilancia” chino en el cielo de Estados Unidos. China aseguró de inmediato haberle pedido a Washington “que manejara apropiadamente la situación de manera calma, profesional y moderada”.
Sin embargo, según el comunicado de ayer de la Cancillería china, Estados Unidos “insistió en el uso de la fuerza” hacia una “aeronave civil no tripulada”, lo que el gigante asiático calificó como una reacción “claramente desproporcionada”.
“China salvaguardará resueltamente los derechos e intereses legítimos de las empresas afectadas y se reserva el derecho de dar más respuestas de ser necesario”, añadió
Pekín acusó a Washington de incurrir en una “grave violación de las prácticas internacionales”.
En videos transmitidos en cadenas de televisión, el globo cayó verticalmente el sábado tras el impacto del misil. Al momento de ser derribado, estaba a unos 18 kilómetros de altitud y a unos 11 kilómetros de la costa, según funcionarios del Pentágono.
“Luego de un análisis minucioso, los comandantes militares estadounidenses determinaron que derribar el globo cuando estaba encima del suelo planteaba un riesgo injustificado para las personas debido al tamaño y la altitud del globo y su carga de vigilancia”, declaró el ministro de la Defensa.




Dejá tu comentario