Política

Congreso: estalló guerra silenciosa por puestos y beneficios

Abundan las picardías de los titulares de ambas cámaras para filtrar "compañeros", familiares y equipo político que tendría que retirarse junto a la gestión pero que pelea, con sudor y sangre, por una planta permanente.

El Congreso siempre fue un expositor maravilloso en el ejercicio de la “retirada anticipada” en años electorales: abundan las picardías de los titulares de ambas cámaras para filtrar “compañeros”, familiares y equipo político que tendría que retirarse junto a la gestión pero que pelea, con sudor y sangre, por una planta permanente. Eso significa, en los hechos, un cargo de por vida en el ámbito legislativo a excepción de los pocos ñoquis echados, que aún sobran y que pueden encontrarse sólo con caminar unos minutos por los pasillos del Palacio o de los anexos. Otros siguen sin aparecer pese a los controles implementados.

En los últimos días estalló en el Senado el jugueteo de los pasajes realizado por Gabriela Michetti, que implementó un sistema más rígido y transparente -como el de Diputados- pero con polémicas resoluciones administrativas que estiran algunas reglamentaciones hasta enero de 2020, una vez finalizado el mandato michettista.

Los legisladores están que trinan ya que ahora no hay un sistema definido, sino un limbo entre el régimen vigente mezclado con reglamentaciones frenadas hasta el año próximo. En resumen, un papelón mayúsculo. Además, abundaron en las últimas semanas pases a planta permanente -se había dicho y más en medio de esta crisis que no se iban a realizar ingresos fijos por congelamiento de Estado- y aumentos en categorías de empleados.

La lupa está direccionada en el entorno más cercano de Michetti -también hacia algunos senadores, inclusive, de la oposición- que sumaron a familiares directos y a trabajadores que intentan resguardarse. En los últimos meses, la Cámara alta dio mucho despliegue a la sesgada “Comisión del Futuro” -reuniones a puertas cerradas y plenarios abiertos para pincelar un mínimo de transparencia- y Michetti firmó días atrás la creación de una Dirección General de Iniciativas de Futuro, proyecto de nicho de refugio PRO. Quienes están al tanto de estos movimientos deslizan que la verdadera trampa está en los concursos ejecutados y próximos a realizar y que tienen como objetivo enmascarar el pase de empleados de planta transitoria a permanente.

En la cercanías a Cristina de Kirchner ya comenzaron a tomar nota de todos estos movimientos, asumiendo la hipótesis que todas esas oficinas engordadas de personal permanente a último momento pueden quedar bajo su comando si llega a ganar la vicepresidencia. En ese caso hay interrogantes que ya comienzan a ver la luz. Por ejemplo: ¿hasta dónde llega la lista completa de “hijos e hijas” de actuales empleados que gracias a la gestión de sus padres pasan a planta permanente, todos ubicados en la cercanía mas íntimas del despacho de la actual vicepresidente?. Ubicar esos nombramientos dentro de las resoluciones del Senado insume alguna dificultad. Por ejemplo, algunos de ellos se han hecho con número de legajo y no con el nombre del agente en cuestión, lo que hace pensar que la administración de Michetti quiere disimular la cuestión.

La tarea no fue exitosa ya que el fin de semana varios portales en la web dieron parte de estas noticias. Todas estas minucias se pueden visualizar en decretos presidenciales y resoluciones administrativas que el Senado sube a su web con alguna demora, algo que no ocurre en la vanagloriada Cámara de Diputados. Allí, la oscuridad es aún más evidente: las resoluciones de presidencia hay que buscarlas una por una y con un sistema de verificaciones clásico para no ser considerado un virus, un trabajo de hormiga y que detona cualquier tipo de paciencia.

Algo similar ocurre con las resoluciones administrativas -lugar que comanda Florencia Romano-, aunque allí se puede consultarlas por año y aparecen los títulos de cada norma. Es muy llamativa la ausencia de críticas a estas cuestiones en Diputados -nadie preguntó por los pases a planta permanente a principio de año en la imprenta, por ejemplo-, o la demora de dos meses -solucionada días atrás- para actualizar las resoluciones administrativas de Romano. Es decir, ante situaciones llamativas, abundan las críticas a Michetti, pero nada se dice en Diputados. Misma situación se dio con el exvicepresidente y hoy carcelario Amado Boudou y el extitular de Diputados Julián Domínguez, con equipos políticos y de militantes que hoy disfrutan las delicias de la estabilidad del ámbito legislativo sin que la administración macrista haya hecho nada para evitarlo. Todo lo contrario. Ampliaremos.

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