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19 de octubre 2005 - 00:00

Boca aguantó en Brasil, pero se le escapó en el final

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Boca perdió 1 a 0 con el Internacionalen Porto Alegre.

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Claro que en ese juego estará obligado a cuidarse, dado el doble valor del gol como visitante, ya que una victoria por dos goles lo terminará colocando en las semifinales del certamen, o por 1 a 0 y tiros penales.

Pero hoy por hoy el panorama no surge tan sencillo como se insinuaba cuando el árbitro paraguayo Carlos Torres estaba por clausurar el partido jugado en el estadio Beira Río.

Boca demostró mucha solidez y poco juego, pero esto, si bien lo privó durante el primer tiempo de producir jugadas de riesgo sobre el área rival, al menos le sirvió para no pasar zozobras en los alrededores del arco defendido por Abbondanzieri.

Y para que esto se diera así fue fundamental el trabajo de la última línea, en la que los laterales José María Calvo y Juan Krupoviesa clausuraron los laterales y sobresalieron Daniel Díaz y Rolando Schiavi en la zaga central.

De esta manera, con un compacto bloque compuesto por mediocampistas y defensores, Boca pudo controlar los embates de los brasileños, a quienes les faltó profundizar por los costados y no tuvo en Tinga al hombre que supo conducirlo con maestría en la instancia anterior del certamen frente a Rosario Central.

Los intentos esporádicos por contraatacar quedaron reducidos entonces a alguna corrida de Rodrigo Palacio, quien sin acompañamiento y en amplia desventaja numérica, poco pudo hacer para crear alguna situación de peligro.

Quizás hubiese sido bueno otro socio para Palacio en vez de Martín Palermo, pero ante la ausencia del engripado Daniel Bilos, seguramente Alfio Basile lo mantuvo entre los titulares para sostener el juego aéreo, ya que el 'Titán' apareció varias veces en función defensiva para despejar centros de cabeza.

Y en cuanto a la falta de juego, el 'Coco' apostó por Federico Insúa y Neri Cardozo para intentar tener la pelota en el medio y acelerar, según lo indicaran las circunstancias.

Pero Insúa no pudo hacerse del balón y Cardozo estuvo perdido corriendo por los costados, lo que obligó a su relevamiento en el arranque de la segunda etapa.

Para el complemento el técnico 'xeneize' optó definitivamente por manejar la pelota e incluyó a Guillermo Marino para que se juntara con el 'Pocho', una vez recuperada la pelota no más allá de la mitad de la cancha.

Claro que para eso hubo que presionar más arriba, y eso fue lo que generosa y solidariamente hicieron todos los hombres del medio campo y el ataque auriazul.

Y esto le deparó algunos beneficios extras al conjunto argentino, ya que se crearon algunas situaciones de relativo riesgo sobre el arco de Clémer que hicieron avizorar una victoria posible.

Esto duró exactamente 20 minutos, hasta que los locales volvieron a hacerse de la pelota y canjearon posturas, transformándose ellos en los que jugaban más cerca del área rival.

Inclusive disfrutaron de un par de ocasiones en los pies de Tinga y Rafael Sobis que fueron neutralizadas sucesivamente por Schiavi, quien lució como en los viejos buenos tiempos, y Abbondanzieri, quien como de costumbre alternó algún acierto con fallas demasiado vulgares.

Dentro de ese contexto, entonces, fue Fernando Gago el hombre que mantuvo la línea en el medio juego boquense, sosteniendo con su prodigalidad y precisión las esperanzas de triunfo de su equipo hasta el final.

Un epílogo que, como el vaivén de un reloj, volvió a encontrar a Boca más cerca de sumar de a tres que a los brasileños, cuando un tiro libre de Marcelo Delgado fue desviado sobre el ángulo derecho por Clémer.

Sin embargo, en la última acción del partido el mismo Gago cometió una falta muy discutida por los jugadores visitantes, que derivó en un tiro libre que peinó el ingresado Gustavo y Fernandao, llegando por el segundo palo, transformó en el único tanto del encuentro.

Esto provocó la reacción de los jugadores de Boca, ya que inmediatamente el árbitro Torres dio por finalizado el partido, aunque acto seguido terminó expulsando a Abbondanzieri por sus quejas airadas.

Y lo que parecía una tranquila paridad culminó en una desgraciada jornada futbolística para los 'xeneizes', quienes ahora deberán ganar en Argentina (Salta o Buenos Aires, eso se decidirá en los próximos días) por más de un gol para pasar, aunque siempre con el cuidado en que no le conviertan, dada la doble importancia de la conquista de visitante.

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