Boca entrenó con custodia policial por el conflicto con "La 12"

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El crack Juan Román Riquelme trabajó en forma diferenciada en el predio de Casa Amarilla, que tuvo custodia reforzada debido a rumores acerca de la posibilidad de una nueva irrupción de miembros de la barra brava del club.

El armador trabajó en el gimnasio con motivo de una sinovitis en la rodilla izquierda y se sometió a sesiones de kinesiología, en tanto que otros tres jugadores se vieron obligados a hacer lo propio, uno de ellos Federico Insúa, quien está desgarrado y ya quedó descartado para los compromisos inmediatos.

Hubo dos agentes de la Policía Federal en Casa Amarilla, uno uniformado y otro de civil, debido a rumores sobre una nueva visita de miembros de la "barra brava", que finalmente no se concretó.

Otra novedad estuvo dada en la ausencia del defensor brasileño Luiz Alberto, quien así oficializó su salida del club, anunciada en la víspera.

Luiz Alberto rescindió su contrato con la institución de la ribera de común acuerdo con los dirigentes ya que tenía firmado un vínculo hasta diciembre próximo.

Además de Riquelme, Insúa y Ezequiel Muñoz, ambos lesionados en el mismo músculo (aductor derecho) se sometieron a estudios para determinar el grado de sus lesiones.

El cuerpo médico informó que Insúa padece un desgarro. El atacante sintió la lesión en el partido con Gimnasia y debió ser reemplazado por Guillermo Marino.

Otro jugador de Boca que fue baja en el entrenamiento de es Cristian Erbes, quien cumplió con trabajos en el gimnasio y kinesiología por un malestar en el aductor izquierdo.

En cuanto a la sucesión del técnico, se mostró dispuesto a aceptar algún ofrecimiento el ex mediocampista del club Blas Giunta, actual conductor de Almirante Brown, aunque aclaró que cuando hay otras personas trabajando él trata de concentrarse en lo suyo y no interferir.

Sin embargo, blanqueó en declaraciones televisivas que mantuvo una conversación con dirigentes de Boca e incluso evaluó consideraciones tácticas respecto de cómo formaría al elenco auriazul.

Para el resto, fue el turno del trabajo regenerativo o de fútbol en espacios reducidos para el caso de los que no entraron.

Riquelme no estuvo frente a Gimnasia a causa del derrame, que le produce fuertes dolores y puede ser la antesala de una artrosis.

Días antes Riquelme se había visto en el centro de un desencuentro con el goleador Martín Palermo, quien fue el encargado de blanquear la situación entre ambos.

Todo eso descubrió el telón de una visita de la "barra brava" al plantel y ahora los trascendidos indican que le habrían exigido a Riquelme pasarle más la pelota a Martín Palermo.

En el partido con Gimnasia, "El Jugador Número Doce" (grupo de choque del club) mostró una bandera en apoyo a Palermo.

Después, el artillero la interpretó como de apoyo a todos los integrantes del plantel y un fiscal contravencional porteño citó a Riquelme para que declare como testigo ante la Justicia local, bajo juramento de decir la verdad, respecto de lo que pasó ese día con la barra brava.

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