Friccionado. Boca y Vélez no pudieron romper el cero en Liniers y terminó festejando la visita.
Boca sigue siendo cómodo líder del torneo Apertura de fútbol, tras igualar 0 a 0 con Vélez, en Liniers, en un discreto partido correspondiente a la décimocuartafecha.
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El elenco de Julio Falcioni, que suma un invicto de 24 partidos (13 victorias y once empates) contó con las chances más claras -incluso Rolando Schiavi malogró un penal-, pero mantiene ocho puntos de diferencia con su escolta Racing, al que recibirá en la próxima fecha en el estadio la Bombonera.
En tanto, Vélez se mostró muy impreciso -sobre todo en el primer tiempo-, mientras que en el segundo manejó la pelota la mayor parte del tiempo, pero nunca pudo romper las líneas defensivas de su rival.
Además el local se olvidó definitivamente del certamen local y apunta ahora todos sus cañones a la Copa Sudamericana, donde el jueves recibirá a Independiente Santa Fe de Colombia, por la revancha de los cuartos de final.
Boca contó con su primera chance clara en los pies de Pablo Mouche, cuando se jugaban 15 minutos, pero al delantero le faltó precisión para doblegar a Germán Montoya tras ser habilitado por Clemente Rodríguez.
Cinco minutos más tarde, el arquero de Vélez se volvió a lucir ante un cabezazo esquinado de Juan Manuel Insaurralde, luego de un tiro libre enviado al área por Mouche.
La visita ganaba la mayor parte de las pelotas dividas en la mitad de la cancha y a partir de allí, Walter Erviti y Cristian Chávez arrancaban en velocidad para buscar poner a los puntas de cara al arco.
Así llegó la jugada del penal, donde los jugadores de Vélez reclamaron mano de Sergio Araujo, quien fue derribado al ingresar al área por Fabián Cubero.
Schiavi ejecutó la falta sin convicción, con un remate débil que fue devuelto por Montoya con los pies, frustrando una jugada clave en un partido que prometía ser trabado.
Con el envión anímico de la malograda jugada del capitán visitante, Vélez creció en su juego y consiguió su primer remate de riesgo por intermedio de Iván Bella, aunque Agustín Orión evitó el gol con una estirada.
Boca se retrasó demasiado en el complemento y cedió campo y pelota a Vélez, que lo movía de lado a lado, pero sin cambiar de ritmo y sin sorprender.
En ese contexto, los remates de media distancia y los centros eran el arma predilecta del local, mientras que Boca aprovechaba el ida y vuelta de Rodríguez para los contragolpes.
Pasada la media hora, Mouche quedó mano a mano y picó la pelota sobre Montoya, pero el arquero local -el jugador más destacado de la noche- evitó el gol con la punta de los dedos.
Vélez inquietó en los últimos minutos con la frescura que le aportó el ingreso de Augusto Fernández, pero siguió sin producir peligro y el partido finalizó igualado y definitivamente fuera de la lucha por retener el título de campeón argentino.