Angel Cabrera tuvo una gran ronda final y arriesgando, con potencia y precisión, entregó una última tarjeta de 68 golpes, cuatro bajo el par, y con un acumulado de tres bajo el par terminó compartiendo el octavo puesto en el Masters de Augusta, el primer Gran Slam del año de golf de la PGA.
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El estadounidense Phil Mickelson, vencedor en 2004, ganó la 70 edición de este certamen, aventajando por dos golpes al sudafricano Tim Clarke, después de haberse puesto en la vanguardia a la salida de la tercera vuelta concluida ayer por la mañana.
El número uno del mundo y poseedor del título, el estadounidense Tiger Woods, se hizo del tercer lugar, a tres golpes del vencedor, en compañía de sus compatriotas Fred Couples y Chad Campbell, del sudafricano Retief Goosen y del español José María Olazábal.
Mickelson se quedó entonces con dos victorias consecutivas en Grand Slam después de su éxito en el Campeonato de la PGA de 2005, que se jugó en el Baltusrol Golf Club de Springfield, en el estado de Nueva Jersey.
Este éxito es el segundo del año para Mickelson, vencedor en Duluth el domingo pasado, y el 31 de su carrera en el circuito de la PGA.