Agustín Calleri perdió una gran oportunidad de pasar a semifinales del Master de Miami, que se disputa en Key Biscayne. Cayó ante el norteamericano Vicent Spadea por 7-5 y 6-1, aunque esta vez fue muy irregular: no tuvo ni el aplomo ni la seguridad ni la soltura de la que hizo gala en el partido en que eliminó a Andre Agassi, por ejemplo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Spadea se mostró como un jugador simple. Con un saque sin potencia, pero con algunos envíos cruzados de esos que lastiman, y tampoco mostró un juego que vaya más allá del nivel medio. Eso sí, se limitó a devolver todo lo que pudo y poner todas las pelotas a su alcance dentro del campo de juego, para sacar algunas diferencias, en algunos casos, hasta cuando Calleri se encontraba en ventaja, como ocurrió tanto en el primer set como en el segundo.
Vaya como atenuante el viento que, para un pegador, siempre suele ser un obstáculo (claro que de eso nada sabe Andy Roddick), pero lo cierto fue que Calleri, por momentos, se mostró errático, sin demasiados argumentos técnicos y se fue entregando a un jugador que en ningún momento mostró siquiera las diferencias logradas en el marcador.
En el otro partido que tenía llave de semifinal, el local Andy Roddick superó en tres set al español Carlos Moyá por 5-7, 6-2 y 6-4 que si bien mostró un tenis superior a su adversario no pudo contrarrestar su potente saque y sus violentos envíos de cancha, porque generalmente lo tomaba a la carrera. Los dos ganadores (Roddick-Spadea) conformarán hoy la otra semifinal, que será completada con otro partido más que prometedor: Guillermo Coria y el chileno Fernando González.
Dejá tu comentario