Los habitantes de dos ciudades europeas manifestaron ayer su orgullo: la española Oviedo, donde nació Fernando Alonso, y la alemana Kerpen, de donde es oriundo Michael Schumacher.
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Alrededor de 2.000 personas asistieron al Auditorio Príncipe Felipe de la capital asturiana, el escenario habitual en el que la peña F1 Oviedo sigue las carreras de Alonso desde que éste debutó en la Fórmula 1, mientras varios cientos de aficionados lo hacían desde el hotel La Gruta y en La Losa.
La detonación de una señal instantes después de que el asturiano cruzó la línea de meta significó el punto de partida que marcó la celebraciónen las calles de Oviedo,sobre todo en la conocida popularmente como «La Gabinona», la fuente situada en la Plaza de América.
«Gracias, Schumi», expresaba ayer un enorme cartel callejero en Kerpen, la ciudad natal de Schumacher, en el oeste de Alemania, donde el orgullo derrotó a la decepción entre los aficionados del piloto alemán, siete veces campeón del mundo de Fórmula 1.
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