Nueva Zelanda y Australia, dos de los grandes favoritos del Mundial de rugby de Francia-2007, debutaron en la competición con triunfos impresionantes y contundentes, mientras que Inglaterra, defensora del título, lo hizo sin brillo, en los partidos disputados ayer.
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Los dos representantes más fuertes de Oceanía sumaron entre los dos 24 tries, lo que les permitió vencer por 76-14 a Italia y por 91-3 a Japón, respectivamente.
En el choque de cierre del segundo día del Mundial, que se inició el viernes con el éxito de los Pumas argentinos sobre los anfitriones, los actuales campeones del mundo tuvieron que trabajar más de lo previsto para sellar un 28-10 ante Estados Unidos, un conjunto repleto de jugadores aficionados.
Como buenos superfavoritos del torneo, por su parte, los All Blacks comenzaron arrollando en el Vélodrome marsellés, con el mérito de que Italia no es ninguna 'Cenicienta', sino uno de los integrantes del Seis Naciones, que ha progresado mucho en los últimos años.
Los 'azzurri', que se mostraron combativos por momentos y débiles en otros, encajaron once tries y, al menos, pudieron sumar dos frente a la 'furia negra', que arrancó de manera inmejorable su camino a la gloria y cumplió con creces las expectativas de su técnico, Graham Henry.
En su próximo compromiso en el Mundial, los neozelandeses se las verán con un combinado que se presenta aún más asequible, Portugal, que disputa en Francia-2007 su primera Copa del Mundo.
Otro conjunto que vio reforzada su imagen y confianza fueron sus vecinos australianos, que comandan ya el grupo B tras un gran partido, que incluyó una segunda mitad de auténtica lección de rugby.
Uno de los héroes sobre el césped del estadio Gerland de Lyon fue Rocky Elsom, que logró tres tries y fue designado como mejor jugador del partido.
Al descanso, los 'Wallabies' sólo habían logrado tres de sus trece tries y dominaban por un margen de veinte puntos (23-3), controlando el marcador, pero con los japoneses resistiendo en defensa, antes de la exhibición de la segunda mitad.
En ella, los australianos lograron una media de un try cada cuatro minutos, mientras que los nipones poco podían hacer ante un rival netamente superior y que contuvo todos los ataques de los 'Brave Blossoms'.
En su próximo compromiso, Australia deberá viajar a Cardiff para afrontar un duelo por todo lo alto, ante Gales, que se perfila como su principal escollo para la primera plaza.
Ajeno al golpe de fuerza de los otros dos favoritos, Inglaterra puso en juego su corona mundial con su debut en el Felix Bollaert de Lens ante Estados Unidos, evidenciando un juego que tendrán que mejorar de cara al esperado enfrentamiento con Sudáfrica, el jueves en París-St.Denis.
El hombre que mayor rendimiento dio en el marcador inglés fue Olly Barkley, que materializó un try, dos transformaciones y tres penales, determinantes en el triunfo del XV de la Rosa.
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