Con un poco de suspenso sobre el final, Del Potro aportó el primer punto para la Argentina y así igualar 1-1 la serie por los cuartos de final de Copa Davis ante la República Checa. En el Primer duelo del Día, Mónaco perdió en el quinto set con Berdych.
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En sólo 20 minutos, Juan Martín Del Potro se quedó con el primer set por 6-1 ante Ivo Minar. En su regreso al equipo argentino de Copa Davis tras la final perdida el año pasado ante España, en Mar del Plata, la mejor raqueta criolla tuvo un arranque demoledor. Máxima efectividad con su saque, golpes profundos para mover a su rival por el fondo de la cancha y concentración para no dejarle opción al checo, que sólo pudo defender un game con su servicio.
Minar insinuó una leve mejoría en el segundo set. Buscó equilibrar el encuentro desde el comienzo pero sólo pudo sostenerlo hasta el quinto game, cuando Del Potro consiguió un quiebre fundamental para no aburrirse. Es que el pupilo de Franco Davin precisaba una dosis de adrenalina para mantener su solidez. Y en el noveno game, cerró el segundo parcial para la Argentina: logró otro quiebre y el 6-3 para poner la serie 2-0.
En el primer set, Tomás Berdych y Juan Mónaco arrancaron parejo hasta el cuarto game, cuando el checo consiguió el primer quiebre y se puso 3-1. Lejos de abatirse, el argentino se repuso de inmediato y le arrebató el servicio a su rival para dejar el marcador 3-2. Sin embargo, fue Berdych quien jugó con mayor comodidad y resolvió más fácilmente sus games. Pico siempre estuvo al acecho de lo que pudiera hacer el checo pero nunca pudo tomar las riendas del primer parcial, que se lo terminó llevando el local por 6-4, tras sacar provecho de su tercer set point.
En el segundo set, Mónaco incrementó su actitud y salió a copar la parada de entrada. Se colocó 2-1 arriba rápido, capitalizando los errores no forzados de un Berdych que empezó a mostrarse inseguro. En el quinto game, Pico desaprovechó un doble break point para sacar más ventaja y pareció que el partido se le iría de las manos. Pero con templanza, el tandilense mantuvo la calma sin ceder su servicio y siguió conservando la diferencia. En el séptimo juego, logró arrebatarle el servicio al checo por segunda vez en el segundo parcial, que lo terminó cerrando con un contundente 6-2.
En el tercer set, la paridad duró menos que un suspiro. En el quinto game, Mónaco logró quebrarle el saque a su rival para ponerse 3-2. De ahí en más, el parcial fue un show de Pico. Confirmó el quiebre en el sexto ante un Berdych que se vio sorprendido por la movilidad y los certeros golpes de su adversario. Basado en su actitud agresiva, el tandilense desbordó una vez más al checo al quedarse con su servicio en el séptimo juego y colocarse 5-2. El cierre fue un resumen de lo que fue el parcial, con un Berdych plagado de errores y sin posibilidades de inquietar a Mónaco, que selló el 6-2 con una mala devolución del rival.
En el cuarto set, fue Berdych el que tomó de entrada la iniciativa. En el cuarto game, se puso 3-1 arriba tras quebrarle el saque a Mónaco, quien no pudo sacar provecho del envión anímico que significó ganar dos sets seguidos. En los siguientes juegos, Pico continuó sacrificándose pero en vano. El checo salió más decidido a disputar este parcial, con mayor prolijidad en sus golpes y mayor efectividad en su saque y concluyó el set con un ace que le permitió concluirlo en 6-3, resultado que lo mantiene expectante.
En el último set, Berdych tomó la primera ocasión de quiebre que se le presentó para ponerse 2-1. Para colmo, en el cuarto game, Mónaco se torció el tobillo izquierdo, que ya lo tenía vendado, y requirió asistencia médica ante de salir a disputar el quinto. Diezmado físicamente, a Pico se le empezó a hacer cuesta arriba el encuentro. El checo lo puso en aprietos en varias ocasiones y en el séptimo game, lo confirmó con un nuevo quiebre, para el 5-2. Berdych sacó para el partido y selló el 6-2 definitivo, con el que los locales aventajan a la Argentina, que ahora deberá apelar a su mejor carta, Juan Martín Del Potro, quien a continuación se medirá con Ivo Minar.
Con la serie igualada, mañana comenzará a inclinarse la balanza para algún lado cuando se dispute el dobles, un desafió que, a priori, asoma como complicado para la Argentina, ya que en caso de que jueguen Tomás Berdych y Radek Stepanek, quien se recupera de una lesión en su rodilla izquierda, los checos contarán con especialistas para ese rubro, tal vez el talón de Aquiles del equipo albiceleste. La serie está igualada. El futuro, incierto.
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