Cagna se escapa a la marca de Goux. Boca logró un importante triunfo en La Plata ante Gimnasia, que quedó a un punto de la Promoción.
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El partido tuvo dos momentos completamente diferentes y que se dividen a partir del gol de Cagna (buen remate desde fuera del área que sorprendió a Bobadilla). Uno fue en la primera parte, cuando el desarrollo fue parejo, con mucha lucha en la mitad de la cancha y pocas situaciones de gol. La otra, cuando Gimnasia intentó atacar con los desbordes de Enría y el manejo hábil, pero poco inteligente de Lucas Lobos.
Boca, en cambio, buscó con la movilidad de Delgado por los dos costados y con Palermo, metido entre los zagueros rivales. En síntesis, tuvieron dos jugadas claras de gol cada uno, pero Boca convirtió una de las suyas y se puso en ventaja.
A partir del gol empezó otro partido, con Boca defendiéndose. Dos líneas de cuatro y sus hombres cada vez más metidos en su propio campo. Gimnasia se adueñó de la pelota y la manejó casi en exclusividad, pero le faltaron ideas para superar a una defensa, que por momentos pareció heroica.
En su desesperación por empatar, Gimnasia se excedió en buscar el juegoaéreo y allí Schiavi se volvió infranqueable, tanto que se convirtió en la figura de la cancha y cuando era superado detrás estuvo la seguridad de Abbondanzieri para salvar cualquier situación de gol en última instancia.
Boca obtuvo una victoria que va a repercutir más en lo anímico que en lo futbolístico. El equipo no jugó bien. Principalmente no supo cómo defenderse lejos de su área y prácticamente no sacó nunca el contraataque, pero el triunfo llega a poner alivio después de una semana donde se habló de crisis y se puso en discusión la continuidad del director técnico, Jorge Benítez. Ahora le toca viajar a México para jugar con Pachuca el miércoles por la Copa Libertadores, pero allí será otra historia.
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