23 de marzo 2001 - 00:00

Díaz Oliva fue la única alegría

El triunfo de Mariana Díaz Oliva fue apenas una alegría entre tantas frustraciones argentinas en la primera ronda de Key Biscayne. Tras la eliminación de Mariano Puerta, ayer lo siguieron Agustín Calleri, Juan Ignacio Chela, Mariano Zabaleta, David Nalbandian y la juvenil Gisela Dulko.

«Este va a ser mi mejor año, no tengo dudas», declaró Díaz Oliva tras derrotar a la sueca Asa Carlsson por 7-5, 3-6 y 6-2. La argentina continúa en ascenso en el circuito. En lo que va del año, accedió a semifinales en Bogotá y cuartos en Auckland y Acapulco. «Estoy pasando por un buen momento. Tuve buenos resultados en polvo de ladrillo. Repetir también sobre cemento me demuestra que estoy haciendo lo correcto», finalizó. En la próxima fase, Díaz Oliva enfrentará a la zimbabuense Cara Black.

En cambio, perdieron los cuatro varones que se presentaron ayer: Calleri ante el croata Iván Ljubicic por 6-2 y 7-6 (7-5); Chela frente al veterano italiano Gianluca Pozzi por 6-0, 3-0 (y abandono); Zabaleta con el checo Jiri Vanek por 6-2 y 7-6 y Nalbandian, (proveniente de la clasificación) no pudo con el australiano Wayne Arthurs, quien lo derrotó por 6-3 y 7-6 (8-6). También quedó en el camino Dulko, quien recibió una invitación especial y cedió ante la estadounidense Jennifer Hopkins por 6-3 y 6-3.

De este modo, en el cuadro masculino sólo quedan tres argentinos que se presentarán hoy por la segunda ronda. Dos de ellos se enfrentan entre sí: Franco Squillari y Guillermo Coria, asegurando un representante nacional en tercera fase, mientras que Gastón Gaudio jugará con el holandés Jan Siemerink.

En Key Biscayne, segundo Masters Series de la temporada, actúan los mejores del mundo, como el brasileño Gustavo Kuerten (1), los estadounidenses Andre Agassi (3) y Pete Sampras (4) y los rusos Marat Safin (2) y Yevgeny Kafelnikov (5).

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