Extenuado. Djokovic reconoció que Nadal le sacó hasta la última gota de sudor.
Novak Djokovic reconoció que Rafael Nadal lo llevó al borde del agotamiento mientras sus cansadas piernas lo sostenían el tiempo suficiente para derrotar al español en la final más larga en la historia de los torneos del Grand Slam.
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El serbio finalmente ganó por tercera vez el Abierto de Australia al imponerse por 5-7, 6-4, 6-2, 6-7 y 7-5 tras cinco horas y 53 minutos de juego en el estadio Rod Laver, en Melbourne Park.
"Superé todo, y eso es lo más importante para mí", aseguró Djokovic cuando se le preguntó por los problemas físicos que complicaron su triunfo sobre David Ferrer en los cuartos de final y sobre Andy Murray en semifinales.
"Y ser capaz de mantenerse mental y físicamente, es decir, fue obvio para todo el mundo que vio el partido que los dos, físicamente, usamos hasta la última gota de energía que teníamos en nuestros cuerpos", agregó.
Djokovic destacó la ambición como la clave para seguir estando en el primer plano del tenis mundial. "Pienso que en algunos momentos fue cuestión de suerte y en algún punto querer más esto que otro jugador. Es un esfuerzo increíble", remarcó.
"Estuve en su posición hace unos años, perdí semifinales y finales contra él y contra Roger (Federer) en torneos del Grand Slam, así que comprendo qué siente. Creo sinceramente lo que dije sobre la pista. Es una pena que sólo pueda haber un campeón. Él también lo mereció esta noche", recordó el serbio.
"Hemos jugado seis horas, es increíble. Es la final más larga de la historia en el Grand Slam y escuchar eso me hace llorar, de verdad. Estoy muy orgulloso de formar parte de la historia", afirmó.
Djokovic luchó en todo momento y en el quinto set estuvo cerca de perder, cuando su adversario se destaco 4-2, pero finalmente pudo dar la vuelta y revalidar su título en Australia.
"Tuve muchas oportunidades para resolver el partido en el cuarto set, pero él consiguió puntos y saques increíbles. Merecía prolongar el partido al quinto set. Y allí cualquier de los dos podía ganar el partido, podía haber caído de un lado o del otro", señaló.
"Sentí que mi cuerpo se iba debilitando, pero sabía que él tampoco estaba fresco. Traté de recuperarme, de mantener la calma y controlar mis emociones. Soy un jugador profesional y estoy seguro de que todos mis colegas dirían lo mismo. Vivimos para este tipo de partidos", indicó.
El jugador balcánico explicó que durante un partido así se le pasan "mil cosas por la cabeza" y que lo importante es separar lo bueno de lo malo, sobre todo si estás jugando contra "uno de los mejores jugadores de la historia".
Djokovic tendrá como próximo gran desafío poder ganar en Roland Garros, un 'grande' que se le escapa y donde el año pasado vio frenada su imbatilidad del año al caer en semifinales frente al suizo Roger Federer.
"Los torneos del Grand Slam son mi prioridad este año, como cada año. Junto a los Juegos Olímpicos, que también es uno de mis grandes objetivos. Eso no quiere decir que vaya a preparar peor el resto de torneos, evidentemente. Es simplemente que los torneos del Grand Slam cuentan más", explicó.
"Trabajamos todo el día. Intentamos dedicarle toda nuestra vida a este deporte para llegar a la situación donde jugamos un partido de seis horas por un título (en torneos) del Grand Slam", añadió.
"Quiero hacerlo bien y llegar este año por primera vez a la final en París. Nunca lo he conseguido y tengo la sensación de que este año estoy preparado para ello", finalizó.