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14 de agosto 2006 - 00:00

Dos equipos sin potencia

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Torres intenta llevarse la pelota ante la marca de Bustamante. Vélez y Racing jugaron un partido mediocre, con pocas llegadas a los arcos.
Vélez y Racing decepcionaron en un partido en el que desnudaron su falta de contundencia ofensiva y por eso el empate sin goles fue una consecuencia lógica de lo que ocurrió en el campo.

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Los dos vienen de cambios profundos. En Vélez se fueron Gracian, Somoza, Centurión y Rolando Zárate y sus reemplazantes son jugadores de menor embergadura física. Hábiles y veloces, pero no aptos para el choque cuerpo a cuerpo con los defensores.

En Racing, Reinaldo Merlo armó un equipo nuevo, pero salvo Sava (que tiene 32 años), los prestigiosos delanteros que le iban a traer al técnico no llegaron por razones económicas y se nota la falencia en ese sector donde todos buscan un cabezazo salvador de Sava, como casi único argumento ofensivo.

Vélez empezó jugando mejor con el buen toque de Batalla y la habilidad de Juan Manuel Martínez, quien desbordaba con cierta facilidad a Maciel (reemplazado por el colombiano Arizala al término del primer tiempo), pero las buenas intenciones ofensivas chocaban con la falta de un definidor, porque Mauro Zárate es un delantero que tiene que bajar para recibir la pelota y tuvo que jugar metido entre los zagueros de Racing dentro del área, donde perdió siempre.

Merlo armó un esquema defensivo compuesto por siete jugadores. Una línea de cuatro donde rara vez se proyectaban al ataque los laterales Maciel y Barroso y delante de ellos «un triple cinco» formado por Torres,Bastía y Matías Sánchez con la intención manifiesta de destruir el juego del rival en ese sector. Más adelante, Maximiliano Moralez en la creación y buscando combinarse con Bergessio (con más movilidad que manejo) y Sava, que rara vez salía del área.

Vélez fue un poco más ofensivo con un clásico 4-3-1-2, pero la falta de potencia de sus jugadores ofensivos no le permitió sacar ventajas.

Con los ingresos del colombiano Arizala y Sixto Peralta, Racing intentó ser más ofensivo y tuvo dos situaciones claras para definir el partido, pero Sessa en dos lucidas atajadas se lo impidió. Después se fue conformando con el empate y en los últimos minutos Merlo hizo ingresar a Fileppi por Sava en una clara muestra de que el punto le servía.

Vélez se fue diluyendo con el correr de los minutos y a pesar de los cambios que intentó Miguel Angel Russo, no mejoró, por lo que el arco defendido por Campagnuolo no pasó sobresaltos.

Por eso el empate fue una consecuencia lógica del rendimiento de dos equipos que si no mejoran en ataque, es muy difícil que tengan pretensiones en este campeonato.

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