El plantel del seleccionado argentino de basquetbol debuta mañana ante Francia.
Para la denominada «generación dorada» argentina comienza mañana, a las 7, la ilusión de sumar el único título que le falta: el Mundial, cuando en Japón se pondrá en marcha la 15ª edición, a la que llega como candidata junto a Estados Unidos, con todos sus jugadores NBA, España y Grecia.
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El certamen se jugará durante la fase preliminar en cuatro ciudades: Sendai (la sede de Argentina), Hiroshima, Hamamatsu y Sapporo, y a partir de los octavos de final todo se desarrollará en Saitama.
Más de 1.900 periodistas (récord que supera a los 1.415 de Grecia 1998) y emisión televisiva a más de 200 países hablan de la importancia mediática que tienen los mundiales de basquetbol, que sólo es superada por el de fútbol y los Juegos Olímpicos.
El basquetbol argentino se consagró con la conquista de la medalla dorada en Atenas 2004, con esa generación de excelentes jugadores conducidos por Rubén Magnano.
La selección que ahora comanda Sergio Hernández va para sumar a su historial el segundo título y además tomarse una especie de desquite (algunos jugadores no lo reconocen así) de la final que perdieron por el pésimo arbitraje del griego Nikolas Pisisilkas y el dominicano Reinaldo Mercedes contra la ex Yugoslavia, hace 4 años en Indianápolis.
El equipo argentino llega con cinco jugadores NBA en el plantel, varios de ellos con una experiencia y una categoría superior a la de Atenas 2004, y con esa hambre, solidaridad y el respeto que se supieron ganar en el mundo basquetbolístico.
No obstante, el nivel de juego no es el esperado y las duras caídas ante España y Serbia y Montenegro sin dudas son una voz de alerta para el equipo, que tendrá una primera fase no tan exigente, ya que se enfrentará con dos fuertes equipos como Francia (el rival en el debut) y Serbia y Montenegro ( justamente la ex Yugoslavia), pero tres accesibles: el Líbano, Venezuela y Nigeria.
Para Estados Unidos, sin duda Japón también representa mucho, ya que buscará recuperar esa imagen de equipo imbatible que dejaban los dos primeros Dream Team que arrasaban con sus rivales. Jerry Colángelo, el hombre más importante de USA Basketball, que maneja a los seleccionados nacionales estadounidenses, apostó a reclutar a los mejores y de hecho contará con dos estrellas del momento, como son Dwyne Wade y LeBron James, junto a Carmelo Anthony, Elton Brand y Bruce Bowen.
Para el basquetbol estadounidense no cabe otra alternativa que el título, por el que comenzará a transitar ese camino cuando enfrente en el partido inaugural del certamen a Puerto Rico, al que apabulló en dos amistosos.
En esa nómina de equipos para pelear el título no hay que dejar de lado a España, que como en Atenas 2004 arrasó en la preparación, ya que llega invicto (9-0), con un nivel en crecimiento y jugadores que pueden encontrar el espaldarazo definitivo como Paul Gasol, José Manuel Calderón, Jorge Garbajosa y Sergio Rodríguez, los cuatro NBA, más Juan Carlos Navarro y Carlos Jiménez. También está en los pronósticos previos Grecia, un equipo que viene en alza y rubricó el gran momento de los últimos años con la obtención del Europeo de Serbia y Montenegro en 2005, al ganarle fácilmente la final a Alemania.
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