El líder Inter de Milán salvó su condición de único invicto con una remontada casera en la segunda mitad ante el Palermo (2-2), en un partido que pareció decantarse del lado de un conjunto siciliano que pudo y debió sentenciar en el primer tiempo, llegando al descanso con un favorable 0-2.
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Los goles del partido que cierra la trigésimo segunda jornada liguera del "calcio" fueron anotados por el argentino Julio Cruz (m.67), el brasileño Adriano (m.73), por el Inter de Milán, y Andrea Caracciolo (m.4) y Cristian Zaccardo (m.46+), por el Palermo.
La verdad es que el Inter estuvo muy cerca de ver como el Palermo le rompía la racha de no perder en competición italiana (liga y Copa) desde mayo de 2005, cuando en competición liguera cayó en terreno del Empoli (1-0) con un autogol de Marco Materazzi casi al final.
Así, como la de no caer en competición oficial desde el 27 de septiembre de 2006, cuando cayó derrotado en propia casa ante el Bayern de Munich (0-2), en la segunda jornada de la primera fase de la presente Liga de Campeones.
Pero lo evitó su espíritu y lucha, y un Palermo que se volvió demasiado cauto cuando no debía.
El Palermo llegaba con su técnico Francesco Guidolin al borde de la destitución tras una racha negativa (no gana en liga desde hace dos meses) que le hizo perder al equipo la tercera plaza y ver como horas antes el Milán le desbancaba de la cuarta, hizo soñar esta noche a sus seguidores con una notable primera mitad.
Sorprendió a un Inter que buscaba esta noche un triunfo que le permitiera el miércoles ante el Roma (recuperación de la aplazada 22a.jornada) cantar ya matemáticamente el "alirón" liguero, pero que se encontró con un rival ambicioso, concentrado y con los valores que hace tiempo le hizo ser alternativa al título.
El conjunto siciliano, además, supo golpear pronto al Inter con un tanto de Caracciolo (m.4), que supo hacer suyo un disparo de su compañero brasileño Simplicio.
Lejos de reaccionar por el 0-1 encajado, el conjunto milanés siguió bajo el ritmo impuesto por un rival que hacia suyo el centro del campo y que seguía metiendo miedo.
Mark Bresciano (m.6) y Mattia Cassani (m.11), el primero en disparo que se fue fuera por poco y el segundo en remate al travesaño, estuvieron muy cerca de poner el segundo tanto visitante en el marcador.
El Inter no empezó a levantar cabeza hasta la veintena de minutos, pero apenas inquietaba en defensa al Palermo ya que el brasileño Adriano y el argentino Hernán Crespo estaban bien controlados y apenas recibían balones en condiciones.
El segundo, además, dejó a la media hora lesionado su puesto a su compatriota Julio Cruz.
En tanto, el Palermo seguía firme, bien plantado, con buenas ayudas entre líneas, y metiendo más miedo al contragolpe con Caracciolo y el joven uruguayo Cavani, llegado en enero y que está gustando más de lo esperado.
Así, en el minuto 31, el meta brasileño interista Julio César resultó providencial a un remate casi a bocajarro del australiano Bresciano; seis minutos después le fue anulado un gol a Caracciolo por dudosa falta previa de un compañero.
El 0-2 rondaba en el aire y, tras una ocasión perdida por Cassani, llegó al borde del descanso por medio de Zaccardo, al que la defensa interista dejó muy sólo dentro del área.
En la segunda mitad, el Palermo echó por tierra todo lo bueno realizado en el anterior periodo y de ello se aprovechó un Inter más rabioso y que castigó a un rival que había salido demasiado cauto y creído en su triunfo.
El técnico interista Roberto Mancini, apenas jugados los primeros minutos, revitalizó a su equipo dando entrada a Dejan Stankovic y a Zlatan Ibrahimovic por Fabio Grosso y Olivier Dacourt.
Se lo jugaba a la heroica y atinó.
Pero fue, una vez más, Julio Cruz (m.67) quien metió al Inter en el partido con un remate de cabeza tras centro de Luis Figo que ponía el 1-2 en el marcador.
Guidolin intentó reparar con la entrada del centrocampista uruguayo Giacomazzi por el goleador Caracciolo.
Pero su equipo fue hacía abajo y vio como el hasta entonces perdido Adriano anotaba, de cabeza, el 2-2 (m.73), tras un nuevo centro de un Figo que volvió a evidenciar su maestría en los envíos medidos desde banda.
Adriano, que había estado muy fallón y había sido en algunas ocasiones silbado, rompía una sequía goleadora que le duraba desde el 11 de febrero de 2007, cuando marcó en Verona ante el Chievo.
Al final, el Palermo salvó el empate y el Inter su condición de invicto, junto a estar cerca de un título que pueden cantar el miércoles si ganan al Roma.
Pero, desde luego, los sicilianos, que son quintos, perdieron una gran ocasión para seguir en zona "Champions".
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