El Arthur Ashe, estadio principal del US Open, usará un techo retráctil desde 2017.
Después de cinco años consecutivos de finales postergadas por la lluvia, el US Open decidió finalmente seguir los pasos de Wimbledon y presentó este jueves en Nueva York el proyecto de techo móvil para su cancha central, que estará listo en 2017.
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El techo para el estadio Arthur Ashe forma parte de una "histórica transformación" de todo el complejo de Flushing Meadows (Nueva York) que costará 550 millones de dólares y estará terminada en 2018.
"Sí, habrá un techo en el estadio Arthur Ashe. Queremos estar seguros que tendremos la excitación y la energía que Nueva York merece y que el mundo viene a ver", dijo el presidente de la Asociación estadounidense de Tenis (USTA), Dave Haggerty, al develar el punto principal del proyecto en una conferencia de prensa en un hotel de Manhattan.
La decisión de la USTA tiene lugar luego de que la final masculina del US Open, que se celebra habitualmente el domingo, se viese postergada al lunes en los últimos cinco años debido a la lluvia, provocando problemas para la televisión y los espectadores con entradas.
De este modo, el US Open sigue los pasos de Wimbledon, tercer torneo del Gran Slam del año y que tiene un techo retráctil desde 2009, lo que le ha permitido desafiar el mal tiempo y alargar los partidos por la falta de luz natural.
"Tenemos la competencia de nuestros socios del Gran Slam. Y ellos suben la vara cada año en términos de instalaciones y satisfacción para los fanáticos", admitió en ese sentido Gordon Smith, director ejecutivo de la USTA, al justificar el ambicioso proyecto.
El techo del estadio Arthur Ashe, con capacidad para más de 22.000 espectadores, costará unos 100 millones de dólares y fue diseñado por el estudio ROSSETTI.
Estará compuesto por dos paneles de teflón flexible y traslúcido, y será sostenido por ocho columnas de acero erigidas alrededor del estadio.
Si bien el calendario oficial marca 2017 como fecha prevista para la inauguración del techo, Smith afirmó que existe la posibilidad de que ya puedan disputarse partidos en la edición 2016 utilizando la nueva estructura.
El plan de transformación del complejo Billy Jean King (el nombre oficial de Flushing Meadows) se llevará a cabo en tres fases y comenzará una vez que concluya la edición 2013 del último torneo de Gran Slam del año.
El proyecto prevé además la construcción de un nuevo estadio Louis Amstrong, el segundo más importante del complejo, y un nuevo Grandstand (el tercero), con mayor capacidad en ambos, lo que aumentará la asistencia diaria en 10.00 espectadores.
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