19 de febrero 2001 - 00:00

En Racing no dejaron nada sin aprovechar

Maximiliano Estevez convirtió los dos goles de Racing
Maximiliano Estevez convirtió los dos goles de Racing
Seguramente, algunos hablarán de merecimientos, algo que en el fútbol sirve de poco (por no decir nada). Racing aprovechó todo lo que se le presentó y tuvo una virtud: planteó un partido conociendo sus limitaciones. Sabiendo que no podía jugarse en ataque, porque no tenía mucho para desnivelar. Presentando un dispositivo que partía del medio hacia atrás, para hacerse de la pelota y tratar de tenerla dentro de lo posible.

San Lorenzo se acordó tarde y quedó para el diván. Había tenido la pelota, manejado el juego, dando la impresión de un andar sólido, por momentos vistoso. Sin embargo, lo que sirve (en este caso) es la cantidad de situaciones que produjo. En la primera etapa no remató un solo envío al arco. En ese inconsistente andar de Racing, fue apareciendo primero Chatruc, después Rueda, y apeló a lo que podía.

El centro por elevación de los dos laterales, buscando alguna cabeza salvadora o un rebote que permitiera el remate con posibilidades. Tan sólo con eso tuvo las mismas posibilidades que San Lorenzo, que daba una imagen de mayor personalidad y oficio, pero el coraje estaba del otro lado.

Racing ya insinuaba. Con poco, con mucha timidez, pero incursionaba con algún cabezazo. Hasta que Maximiliano Estévez se le escapó a Coloccini y envió un cabezazo cambiando el palo del arquero. Tal vez, buscando al compañero que entraba, pero la pelota hizo una rara parábola y se metió por el palo opuesto de Saja. Un 1 a 0 que cambiaba la historia. En desventaja, San Lorenzo corrigió defectos. Es difícil entender qué hacía Tuzzio de marcador de punta derecha, pero con Michelini y Zurita (primero) y Pussineri (después), en su nueva función de «tapón», dejó a Racing sin ofensiva. San Lorenzo se hizo de la pelota y llegó más, por lo menos con pretensiones ciertas de gol. Entró Romagnoli y, en ese cuadrado que formaban con Leo Rodríguez, Romeo y Abreu (más tarde, Raúl Estévez), se puso a tiro de la igualdad.

En San Lorenzo faltaba aire, había menos piernas y el reloj acosaba. Apeló a los centros y a los remates de media distancia. Entre muchas piernas, porque Racing se había replegado buscando esa posibilidad de triunfo salvador. Se lo perdió Ameli (dos veces) y Romagnoli. Estaba escrito que Racing se había aferrado tanto al resultado que Sessa se fue agigantando y sacó tres pelotas «envenenadas» que tenían destino de red. Para redondear la tarde apareció nuevamente Maximiliano Estévez, en el único pelotazo que llegó al arco. Se cayó Ameli, el delantero quedó mano a mano con Saja y levantó la pelota a la red. Partido terminado. Lo de la justicia es puro cuento.

Racing: Sessa; Bressán, Tambussi, Ubeda, Arano; Chatruc, Bastía, Lux, Loscri; M. Estévez y Rueda. DT: Merlo.

San Lorenzo:
Saja; Tuzzio, Ameli, Coloccini, Paredes; Pusineri, Michelini, Zurita, Leo Rodríguez; Abreu y Romeo. DT: Pellegrini.

Gol:
PT 36m Estévez (R); ST 37m M. Estévez (R).

Cambios: ST L. Romagnoli por Zurita (SL), 24m R. Estévez por Abreu (SL), 27m Arce por Loscri (R), 41m D. Milito por Rueda (R).

Estadio: Racing.

Arbitro: Héctor Baldassi.

Dejá tu comentario

Te puede interesar