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13 de noviembre 2011 - 11:50

Entre el cielo y el infierno

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La vuelta al Monumental, los cuatro goles de Cavenaghi, el regreso de Román, la camiseta alusiva, mucha fiesta... Tal vez demasiada. Porque este River sube y baja con la misma velocidad que va y viene.

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La primera jugada del partido fue premonitoria: los dos centrales fueron juntos a cabecear y chocaron entre sí en el aire. La desinteligencia del fondo riverplatense se pagó caro esta tarde.

Al minuto y medio tres jugadores quedaron solos frente a Chichizola luego de una serie de rebotes.

-Atentos muchachos, atentos ¡!!!!!!

A los 6 minutos ya se lo había morfado Fernandino y Ríos en dos claras opciones para convertir.

Hasta que a los 13 minutos, cuando nadie lo esperaba, Sánchez entrega mal un pase hacia el centro, y provoca una contra perfecta que sorprende a River descompensado. El delantero tucumano cruza el remate y convierte el primer gol.

-Noooooooooooo, ¿pero será posible? ¡!!!!!!! Se confió Chichi, se confió ¡!! Creyó que la tenía controlada ¡!!!!!!! Hay Diossssssssss ¡!!!!!!

Los tucumanos, como todos los equipos que enfrentan a River, jugaban la final de la Intercontinental. Un pressing desgastante en toda la cancha, una concentración sin fisuras, y contundencia a la hora de tener una oportunidad. Y la tuvieron a los 23 minutos, cuando otra buena combinación terminó en la red tras un error de Román.

-Nooooooooooooooooooooooooooooo ¡!!!!!!!!!!!!!! Pero la p...que me parioooó¡!!!!!! Nos hacemos los goles solitos ¡!!!!!

Automáticamente bajó de las tribunas el "movete, River movete..." que cae como una sentencia de disconformismo. Y los tucumanos confiados pasaban por la mitad de la cancha sin encontrar resistencia. Cirigliano perdía en inferioridad numérica porque los volantes laterales de Atlético les ganaba las espaldas a Sánchez y Ocampos. Y cuando la mano se complicaba se tiraban al piso como fusilados por una ametralladora, a la espera del carrito que de tanto entrar y salir se habrá quedado sin batería.

- Dále Favale, dále, seguí comprando el teatro hermano. Se tiran al piso todos ¡!!! Falta que el pelado Llop se demaye y cartón lleno ¡!!!

Lo tuvo una vez el Chori, otra Fernando, pero River entró en el desconcierto generalizado del que recibe dos piñas tremendas en un combate parejo y no termina de recuperarse.

Los dos volantes ofensivos peleados con la pelota. Sánchez impreciso y Ocampos enganchando siempre para el medio, entre una maraña de piernas tucumanas que te masticaban los tobillos.

Así se fue el primer tiempo con la firme promesa de encontrarle la vuelta al partido.

Pero cuando un equipo trabajó, se mentalizó y vino a empatar, si encima tuvo la suerte de embocarte un gol lo más seguro es que te gane. Porque se cierra, se agranda, se tranquiliza, te ahoga, y encima te sale prolijito de atrás y te agarra mal parado.

Los cambios de River en la segunda parte fueron un jeroglífico difícil de entender. Lo de Ferrero por Román responde seguramente a cuestiones anímicas más que futbolísticas, pero la salida de Ocampos y Abecasis -el mejor de River- por Afranchino y Bou parecían de entrada menos que más, y al final eso fueron.

River creó una sola situación cuando Ríos le pegó con el diario del lunes y la mandó afuera solo frente al arco, y después un cabezazo de Sánchez que pegó en el palo.

-Hayyyyyyyyyyy la p.... que lo parió!!!!!!!!!! No podemos tener tanta mala suerte. Lo hacía mi vieja con antiparras a ese gol. Hoy tenemos menos fútbol que Utilísima ¡!!!!!! Estamos dormidos, torcidos, desorientados ¡!!!! ¿Podemos embocar una la rep....madre?

-Paremos de tirar pelotazos cruzados ¡!!!!!!!!!Favale!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Haceme el favorcito de cobrar algoooooo para nosotrossssss ¡!!!!!!!!!!! Cristinaaaaaaaaaaaa, tréme la pastilla. No se, cualquiera ¡!!! No podemos ganar bien dos partidos seguidos ¡!!!!!!!

Entre puteada y puteada se fue muriendo el partido, River ya lo estaba desde hacía unos minutos antes.

Conmovedor el aliento de la hinchada bancando la parada al terminar el encuentro.

Vienen dos finales. Sí, entendamos que hoy jugar en Madryn y con Central en el Monumental son dos partidos clave que hay que ganar.

Tenemos que recuperar la punta y no largarla nunca más. Esto es River, acá hay que aprender a golear y también tener ideas para remontar un resultado adverso.

-Que desastre, no jugamos a nada. No Facu, no me cuenten para las empanadas, me voy a dormir. Chau, hasta mañana.

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