El último sábado se vio uno de los goles anulados mal increíbles de los últimos tiempos. En el Nacional B, la terna arbitral conducida por Luis Álvarez no le cobró un gol a Independiente Rivadavia sobre Patronato de Paraná donde la pelota pegó contra el parante trasero del arco.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Diego Martínez enganchó la pelota a más de 30 metros del arco y clavó un pelotazo que pegó en el travesaño, rebotó en la cabeza del arquero y terminó dando contra el parante izquierdo en el fondo de la red. Como la pelota salió con mucha violencia, la terna arbitral se confundió y pensó que la pelota había pegado en el palo, por lo que no lo cobró.
Dejá tu comentario