Fracaso y decepción: Argentina quedó afuera de la Copa América
-
El Mundial del que nadie habla: cómo es la FIFA paralela que sorprende a todos
-
Shakira confirmó el lanzamiento de "Dai Dai", la canción oficial del Mundial 2026
El "Maestro" Oscar Washington Tabárez ya advirtió que planteará un partido de mucho roce en el medio de la cancha y buscará pelotazos largos para sus temibles delanteros Luis Suárez y Diego Forlán, que pese a estar con la pólvora mojada -no mete goles en la Selección desde el Mundial de Sudáfrica- exige mucho.
Por eso, "Checho" Batista trató de mejorar esta semana la sincronización entre los centrales Nicolás Burdisso y Gabriel Milito, éste último con más errores que aciertos en los tres partidos.
Otro de los detalles que la dupla central albiceleste deberá tener en cuenta será la cobertura de los huecos que dejen tanto Pablo Zabaleta como Javier Zanetti cuando se posicionen en ataque.
Y una de las principales premisas en la faceta defensiva será evitar los foules en el último cuarto de cancha antes de llegar a Sergio Romero.
Con hombres de gran cabezazo como Diego Lugano y Mauricio Victorino, más la precisa pegada de Diego Forlán, los defensores argentinos, que justamente no se caracterizan por una altura que les permita ser impenetrables.
En la guerra del mediocampo como primera medida será vital para los dirigidos por Sergio Batista la movilidad que puedan emplearle al balón y la búsqueda de espacios vacíos.
Está claro que no tendrán la libertad que les dio Costa Rica en Córdoba, y que el planteo que tendrán enfrente se parecerá más a los que hicieron Bolivia y Colombia, con mucha gente y entrega para doblar las marcas.
Fernando Gago, pieza vital en Córdoba, tendrá la responsabilidad de distribuir la pelota y dictar los tiempos del equipo.
En su espalda también cargará con la necesidad de quitarle la presión al astro Lionel Messi, y que el "10" no se tire atrás como ocurrió en los dos primeros encuentros y reciba la pelota en la zona de explosión y cambio de ritmo del ataque.
En ese lugar también será importante el trabajo de Angel Di María, de mucho despliegue el lunes pasado, lo que permitió abrir espacios y llevar marcas para descompaginar la defensa rival.
Y en ataque se apostará por el buen momento con el arco de Sergio Agüero y la ubicación de Gonzalo Higuaín, goleador de la Argentina en Sudáfrica, que a pesar de no anotar goles, tuvo varias oportunidades de convertir.
Con la posibilidad de que la lluvia aparezca como condimento más dramático para esta historia, y con casi 40 mil argentinos contra apenas dos mil uruguayos en las tribunas, dos selecciones con historia buscarán seguir escribiéndola en Santa Fe.


