Vergüenza. Así debió retirarse la terna arbitral de la cancha. La barra fue a buscarlos al vestuario para agredirlos.
Algunos integrantes de la barra brava de San Lorenzo intentaron ingresar al vestuario del árbitro Diego Abal, quien quedó en el centro de la escena al convalidar un polémico gol a favor de Colón.
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Los violentos, enardecidos y con sus rostros tapados, generaron los incidentes en la antesala del vestuario del juez, tras el encuentro disputado en el estadio Nuevo Gasómetro, aunque los plateístas también expresaron su disconformismo.
Sin embargo, la intervención policial logró calmar los ánimos, aunque Abal recibió una andanada de insultos cuando dejaba el estadio.
El presidente de San Lorenzo, Carlos Abdo, afirmó que se sentía "totalmente perjudicado" por la actuación del árbitro, quien dio por válido el empate de Colón cuando un jugador de este equipo estaba fuera de juego en la acción previa.
"Abal dijo que hay una zona gris en el reglamento, pero él interpretó la peor. Hasta los jugadores de Colón se dieron cuenta que (Federico) Higuaín estaba en offside...", añadió el directivo en declaraciones a la prensa.
Sin ocultar su disgusto, Abdo sostuvo que "la gente está loca por esta clase de campeonatos", al intentar justificar la reacción del público tras el encuentro.
Durante la semana anterior, Abdo pidió que sacaran a la barra brava de la lista que se elabora para el derecho de admisión y fue ese grupo el que volvió a cometer desmanes.