30 de enero 2006 - 00:00

Gimnasia (J) sorprendió a Boca

Fue una derrota inesperada. Boca fue con mucha confianza a Jujuy en un debut que a priori no parecía exigente a pesar de las ausencias de Fernando Gago y de Sebastián Battaglia. Sin embargo, perdió un partido que le fue favorable hasta ponerse en ventaja y en el que después no supo resolver los cambios tácticos del rival. Los jujeños salieron a jugar con la intención de neutralizar la potencia de Boca en la mitad de la cancha, sin dejarlo llegar al área. Por eso Mario Gómez puso un «triple cinco» de contención con Damonte, Ramasco y Maximiliano Salas. Por los costados también estaban Marcelo Quinteros y Kmet, más preocupados en «tapar» las subidas de Ibarra y de Krupoviesa que en atacar. Unos metros adelante, Javier García como organizador y Héctor Silva como único delantero. Boca, ante este planteo, trató de mover la pelota horizontalmente buscando los espacios para «superar el bloqueo» y poner a Federico Insúa a espaldas de los mediocampistas para dejar a los tres defensores de los jujeños mano a mano con los delanteros.

Sin ejercer un gran dominio, Boca fue el mejor de los dos y hasta justificó el gol logrado por Palermo
al comienzo del segundo tiempo después de un centro de Krupoviesa.

Pero Gimnasia en desventajacambió y Boca no supo reaccionar. Gómez sacó a Alejandro González, que había entrado hacía sólo 10 minutos por Salas y puso a Balvorín para acompañar a Silva en ataque. García empezó a manejar la pelota superando al colombiano Vargas, y en dos llegadas el equipo jujeño dio vuelta el marcador, primero con Damonte y después con el movedizo Silva. Allí entró Berza por Javier García, y el nuevo planteo fue un 4-4-2, con dos líneas para defender y Balvorín y Silva para contraatacar.

Boca se encontró con la pelota y terreno a su disposición, pero terminó chocando en el borde del área con los 8 jujeños que defendían.

Entraron Neri Cardozo y Guillermo Barros Schelotto por los desconocidos Bilos y Federico Insúa, pero Boca no mejoró.
Con el correr de los minutos, los nervios fueron su principal enemigo, y aunque buscó atacar, lo hizo a base de centros a la cabeza de Palermo, que fue bien marcado por Berza y por Medero. Boca terminó perdiendo en su primera presentación en el torneo Clausura. No le pudo dar lustre a su «chapa» de campeón y fue un equipo pálido, con muchas dudas y muy poco volumen de juego.

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