20 de mayo 2006 - 00:00

Godoy Cruz y Chicago definen el ascenso a Primera

Luego de doce años consecutivos de participar en los torneos de la Primera B Nacional, Godoy Cruz vivió su hora más gloriosa luego de vencer por 3 a 1 en tiempo suplementario a Nueva Chicago y lograr el ascenso a Primera División.

La historia del equipo bodeguero comenzó a inscribirse en la temporada 94-95, cuando debutó como local en la B Nacional con un triunfo por 1 a 0 frente a Atlético Tucumán, con el tanto convertido por Alejandro Abaurre, su histórico goleador y que también se dio el gusto de integrar el plantel del club que lo vio nacer como futbolista.

Gracias al equipo 'bodeguero', al 'Tomba', al 'Expreso', como se lo reconoce también al equipo mendocino, Mendoza volverá a estar en el fútbol grande, luego de 21 años.

La última vez que un equipo mendocino se codeó con los grandes de la Primera División fue Huracán Las Heras en 1985, justamente en la última edición de los antiguos torneos nacionales, ya que a partir de 1986 comenzó a disputarse el entonces denominado Nacional B.

Godoy Cruz, uno de los clubes más populares de esta provincia, fue fundado el primero de junio de 1921.

Su presidente es Mario Contreras, quien reemplazó el año pasado al doctor Julio Vega luego de 25 años de presidencia.

El coqueto estadio Feliciano Gambarte, ubicado a pocos kilómetros de la capital mendocina, llamado también por sus hinchas "La Bodega", tiene una capacidad para 15 mil espectadores y actualmente el club cuenta con alrededor de 2 mmil socios.
Para hablar de este feliz presente futbolístico del equipo, hay que remontarse también a junio de 1994, cuando bajo la conducción del técnico Alberto Garro se adjudicaba el antiguo torneo del Interior y lograba el pasaporte al entonces campeonato Nacional B.

A partir de allí, el camino fue largo y difícil para el conjunto mendocino, donde logró ingresar a algunos torneos reducidos, pero también supo del sufrimiento de escaparle al descenso en las últimas fechas.

Al hablar de Godoy Cruz, no se puede dejar de mencionar a quienes forjaron esta historia que culminó anoche con el tan ansiado ascenso a Primera División.

Como no recordar al técnico Garro y un grupo de jugadores que pusieron al equipo en la segunda división del fútbol argentino.

Al ex presidente Julio Vega, que recién el año pasado dejó su puesto luego de 21 años de estar al frente de la institución.

También a aquellos jugadores que no sólo lograron el ascenso al Nacional B, sino que además formaron parte del equipo durante varias temporadas en la divisional y quedaron en la memoria del hincha como "los históricos" de Godoy Cruz.

El arquero Claudio Manchado, que este año dejó la práctica profesional para dedicarse a sus obligaciones laborales; Rafael Iglesias, Osvaldo Marcucci, los hermanos Osvaldo y Rubén Almeida, Daniel Oldrá, ex técnico y actual ayudante de campo de Llop, entre otros.
Pero por sobre todo, hombres como el "Cachorro" Alejandro Abaurre, un hijo pródigo del club, un goleador de raza que superó hace rato la barrera de los 100 goles vistiendo los colores azul y blanco, que el año pasado se dio el gusto de ascender con Gimnasia y Esgrima de Jujuy, pero anoche logró su sueño: llegar a Primera División con el club de sus amores.

Tampoco se puede dejar de mencionar al recordado volante Humberto Lentz, nacido el 7 de mayo de 1966 y que tuvo un fugaz paso por San Lorenzo, pero que lamentablemente falleció hace un par de años atrás, mientras cumplía su actividad laboral.

Y llegó este nuevo proyecto futbolístico que comenzó a gestarse a principios del año pasado, con el arribo del técnico Juan Manuel Llop y un grupo de jugadores que supieron interpretar sus convicciones futbolísticas.

Un entrenador medido a la hora de explicar una victoria o justificar una derrota, pero que nunca se apartó de sus ideales que pretendía para su equipo dentro de la cancha, un verdadero hacedor que quedará en la historia del club bodeguero, junto a su ayudante de campo, Oldrá, que conoce al club como a su propia casa.

Llop llevó al equipo a adueñarse en forma indiscutible del torneo Clausura, cuando en Rafaela, le ganaba el 3 de diciembre pasado a Ben Hur 1 a 0 y postergaba las aspiraciones de Almagro.

En el torneo Clausura, luego de un comienzo alentador, el equipo fue perdiendo terreno en la tabla y allí estuvo la sapiencia del entrenador para ir rotando al equipo y mentalizar sicológicamente y futbolísticamente a los titulares que tendrían que definir el ascenso con el ganador de dicho torneo.

El equipo terminó el Clausura con 11 partidos consecutivos sin conocer la victoria.
En el partido de ida, frente a Nueva Chicago sumó su décimosegundo encuentro sin ganar, pero justamente el partido número 13, el número de la yeta, al que la mayoría le escapa, le dio una victoria por 3 a 1, la más esperada por todos los mendocinos, nada más y nada menos que el ascenso a Primera División.

Godoy Cruz, ganador del torneo Apertura, con 40 puntos de los 54 en juego, primero en la Tabla General acumulada, con 63 unidades en 38 partidos jugados, con 17 victorias, 12 empates y 9 derrotas, 49 goles a favor y 35 en contra.

Los números cantan a las claras, si hay que hablar de justicia en el fútbol, Godoy Cruz fue un legítimo campeón y merecidamente logró el ascenso a Primera División.

Más allá de las rivalidades típicas entre equipos mendocinos como ocurre en todos lados, una provincia no para de festejar, porque al fin y al cabo, luego de 21 años, un equipo de la tierra del sol y del buen vino estará en el fútbol grande de Argentina.

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