Perdió 3 a 0 el último campeón de la Liga Mundial con parciales de 28-26, 25-19 y 25-23 en el Luna Park. Es el único de los "favoritos" que cae en la primera jornada del certamen. También por el Grupo C, Francia venció 3 a 1 Túnez (25-23, 20-25, 25-17 y 25-11).
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Las dos mil quinientas personas que asistieron al Luna Park, de la Capital Federal, admiraron el sólido funcionamiento de un sexteto búlgaro que se impuso en 74 minutos con parciales de 28-26, 25-19 y 25-23.
De esta manera, Rusia, uno de los favoritos para obtener el título, quedó obligado a ganar mañana en su compromiso de la segunda fecha con el respetado seleccionado de Francia, que en el debút doblegó a Túnez por 3-1 con registros de 25-23, 20-25, 25-17 y 25-11.
El inesperado resultado estuvo justificado por el notorio contraste entre un equipo y otro. Mientras los ganadores fueron compactos, agresivos y eficaces; los actuales campeones de liga lucieron como un grupo de jugadores aficionados.
Bulgaria, cuyo juego se destacó por una impenetrable defensa y un excelente servicio (7 aces), tuvo como figura y mejor anotador Vladimir Nikolov (20 puntos), quien superó a voluntad a los permeables rusos.
El lucimiento del juego del seleccionado que conduce Asen Galabinov nació la buena tarea que tuvo el armador Nicolay Ivanov, fundamentalmente en el primer segmento del partido.
Rusia fue un conjunto inconsistente en todos los aspectos. Su recepción fue flojísima y se convirtió en el principal factor que determinó su anemia ofensiva, en la que Román Iakovlev -uno de los mejores jugadores del mundo- tuvo gran responsabilidad.
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