Dos momentos, dos
festejos. Roger Federer
arrodillado luego de
vencer al español Rafael
Nadal, y levantando el
trofeo, el quinto en
Wimbledon.
Roger Federer superó en un épico partido a cinco sets al español Rafael Nadal en la final del abierto británico y logró su quinto título consecutivo en Wimbledon.
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El suizo, número uno del mundo, se impuso por 7-6 (9-7), 4-6, 7-6 (7-3), 2-6 y 6-2 frente al segundo preclasificado en el mítico césped del All England Club. De esta manera, Federer se convirtió en el segundo jugador que consigue ganar cinco trofeos seguidos en Wimbledon después del sueco Bjorn Borg, desde que empezó a jugarse al tenis en forma profesional.
Federer pareció sucumbir ante la potencia de Nadal, pero encontró algo de magia en momentos cruciales para lograr la hazaña que lo iguala con Borg, quien observó el gran partido entre los dos mejores jugadores del circuito desde el palco real de la Cancha Central.
Nadal arrasó en el cuarto set, a pesar de que había recibido tratamiento por una dolencia en una rodilla, y llevó el duelo a un quinto parcial, en una definición que Federer afrontó por primera vez en sus 13 finales de Grand Slam.
«Jugar contra un campeón como Rafa en la final significa mucho más, especialmente en presencia de Borg. Le dije en la red que él también merecía ganar», declaró Federer poco después de levantar el trofeo.
El momento decisivo llegó en el sexto game del último set, cuando Federer quebró el servicio del mallorquín con una sublime volea tras un peloteo de calidad extraordinaria.
La mejor final de Wimbledon en años terminó dos juegos más tarde, cuando el suizo acertó en smash y se desplomó emocionado sobre el césped.
Federer, que ya es considerado uno de los mejores tenistas de toda la historia, ganó, además de Wimbledon, el abierto de Australia en 2004, 2006 y 2007 y el abierto de los Estados Unidos en 2004, 2005 y 2006.
El único Grand Slam que aún no ganó Federer es el abierto de tenis de Roland Garros, donde justamente perdió las últimas dos finales ante su vencido de ayer, Rafael Nadal.
El español, pese a perder la final, demostró también que va camino a convertirse en uno de los mejores de la historia: jugó apenas dos veces Wimbledon y en ambas oportunidades alcanzó la final para sucumbir ante Federer.
El suizo sumó hoy su título número 49, embolsó 1.400.000 dólares y alargó su serie sobre césped a 55 triunfos, 35 de ellos sobre la hierba de Wimbledon.
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